En la cordillera malargüina

Laguna mágica que encierra una trágica leyenda de amor

En Malargüe se ubica la Laguna de la Niña Encantada, espejo de agua cristalina rodeado de rocas volcánicas, y en medio de la cordillera.

Por Claudio Altamirano

Durante todo el año Malargüe ofrece un particular destino turístico: Laguna de la Niña Encantada, lugar que acobija un particular leyenda de amor centenaria, y que viene de relatos orales de pueblos originarios, y que sin tener conexión histórica es similar a la europea de Romeo y Julieta.

Quienes nacen en Malargüe, en algún momento de sus vidas leerán o escucharán sobre la leyenda de la Laguna de la Niña Encantada, cuento que invita a conocer el lugar, ubicado sobre el Circuito de los Valles, en la localidad de Los Molles, accediendo por Ruta Provincial 222 y a unos 45 kilómetros de la ciudad de Malargüe.

LAGUNA DE LA NIÑA ENCANTADA MALARGÜE

La leyenda la ubican en esta espectacular geografía cordillerana, habitada por una tribu que vivía en armonía con sus vecinos y en un entorno natural, donde reinaban además las eternas nieves y cristalinas aguas, como las que reposan en “la laguna donde se canta” como denominaban los originarias al sitio donde se desencadenó la historia, donde su principal protagonista es Elcha, una bella princesa.

El relato oral, y de generación en generación, habla que Elcha se enamoró de un joven de su pueblo, amor que indicaba que sería eterno, como la leyenda que estaban tejiendo.

Pero no todo saldría como ellos soñaban, porque con el paso de los años comenzaría la enemistad con una tribu vecina, gente que había adquirido fama de belicosa y no sabía de vivir en paz, como lo conseguido por el padre de Elcha en esta parte del valle.

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El cacique ante esta situación pidió consejos a los ancianos de la toldería, obteniendo uno que más que bueno era tendencioso y mal intencionado, el que vino de la curandera de la tribu que sugirió que ofreciera a Elcha, su única hija, en matrimonio al hijo del jefe del otro clan, y así sellar la paz que tanto deseaba el sabio líder. El pacto se sellaría “a la siguiente luna nueva”.

Elcha no tardó en conocer el acuerdo y de inmediato, muy apesadumbrada corrió a los brazos de su enamorado, no dudando ambos de huir para preservar el amor que los unía.

Cuentan que esa misma noche una inesperada tormenta apareció entre las montañas adueñándose del valle, tal cual dioses enojados, dominó el lugar con profunda oscuridad. Lamentablemente ya no brillaba la luna ni las estrellas que fueron testigos de la historia de amor de los jóvenes.

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En medio de la oscuridad, y cercados por los pobladores de la tribu que los perseguían, apareció bajo un barranco la laguna, que en ese momento lució sombría a diferencia de los días en que sus aguas eran cristalinas y o de color turquesa. No dudaron y sellando amor eterno, se arrojaron a las frías aguas desapareciendo de la vista de todos, que atónitos esperaron que emergieran nuevamente, algo que nunca sucedió.

Nació así la historia que hoy es leyenda, y que habla de una bella princesa y su amado que no vacilaron en defender su pasión, hasta más allá de la vida terrenal.

La leyenda se nutre con otros relatos, como que “en luna llena” se refleja en la superficie de la laguna “la bella princesa”, incluso observándose como “peina su cabellera”.

Laguna de la Niña Encantada en Los Molles

Para acceder a Laguna de la Niña Encantada se debe transitar 45 kilómetros desde la ciudad de Malargüe, primero por Ruta Nacional 40, y luego por Ruta Provincial 222, en la zona de Valle de Los Molles.

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El ingreso está debidamente señalizado, con un estacionamiento ubicado a orillas del Río Salado, cruzando sus aguas por un pintoresco puente colgante, denominado hace más de 25 años cuando se construyó, como “el puente de Elcha. En el lugar opera un prestador de servicios turísticos, que está encargado de las instalaciones. La entrada es de 400 pesos para mayores de trece años, trescientos para menores de cinco a doce, mismo valor este último para jubilados y residentes en Malargüe. Hay servicio de sanitarios, y no se puede acampar. Con los debidos permisos, se puede realizar buceo.

En la laguna habitan peces, en su mayoría truchas, y una gran variedad de aves que anidan en cercanías, entre los barrancos de origen volcánico.

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