En la madrugada de este martes, un joven de 17 años fue herido con un arma blanca al este de la ciudad de Malargüe, luego de forcejear con dos presuntos delincuentes que intentaban robar en su vivienda. Lamentablemente, el adolescente debió ser intervenido quirúrgicamente, aunque se encuentra fuera de peligro.
El Ministerio de Seguridad de Mendoza informó de un violento suceso ocurrido este martes, alrededor de las 3.45 de la madrugada, en una vivienda ubicada sobre calle Fortín Malargüe al 1000, donde un adolescente de 17 años resultó herido con un arma blanca al intentar evitar un presunto robo. El joven debió ser trasladado de urgencia al hospital local y sometido a una intervención quirúrgica.
Según la información oficial, el hecho ocurrió cuando el adolescente se encontraba en el interior del domicilio junto a sus hermanos y escuchó ruidos provenientes del exterior. Al salir a verificar la situación, observó a dos sujetos, presuntamente menores de edad, que intentaban ingresar al vehículo de sus padres, el cual se encontraba estacionado frente a la vivienda.
Ante esta situación, el joven intentó retener a uno de los individuos, lo que derivó en un forcejeo. En ese contexto, el adolescente fue lesionado con un arma blanca debajo de la axila derecha, aunque la herida fue advertida minutos después del enfrentamiento.
De inmediato, el menor fue asistido por personal médico del Hospital Regional de Malargüe, donde tras ser evaluado se le diagnosticó un hemotórax producto de la herida de arma blanca. Los profesionales dispusieron su ingreso a quirófano para una intervención de urgencia, informando posteriormente que se encuentra estable y fuera de riesgo vital.
En el lugar del hecho trabajó personal policial y de Policía Científica, mientras que intervino la ayudante fiscal de turno, doctora Victoria Salas, quien dispuso la realización de las medidas de rigor para avanzar en la investigación y dar con los responsables del ataque.
La causa quedó en manos de la Justicia, que busca determinar las circunstancias del hecho y la identidad de los agresores.