En medio de la crisis que atraviesa el sistema de discapacidad en Argentina, profesionales del Valle de Uco advierten que la situación está lejos de resolverse.
En la región advierten que muchos centros deben reducir sesiones o combinar prestaciones para poder sostener la atención en discapacidad.
En medio de la crisis que atraviesa el sistema de discapacidad en Argentina, profesionales del Valle de Uco advierten que la situación está lejos de resolverse.
A pesar de la declaración de emergencia y de los reiterados reclamos a nivel nacional, continúan los atrasos en los pagos y la falta de actualización de los aranceles, lo que genera una fuerte incertidumbre sobre la continuidad de las prestaciones.
Ante este escenario, muchos centros y especialistas se ven obligados a reinventarse para poder sostener su trabajo. En algunos casos combinan prestaciones con obra social y atención particular, mientras que en otros se reduce la cantidad de sesiones cubiertas.
Se trata de medidas que no responden a decisiones individuales, sino a la necesidad de adaptarse a un sistema que no está brindando respuestas.
La situación termina repercutiendo directamente en las familias y en las personas con discapacidad, que deben afrontar mayores costos o, en algunos casos, reducir la frecuencia de los tratamientos.
Una problemática que se vive en todo el país y lógico,, el Valle de Uco no escapa a dicha situación y que vuelve a poner en debate el acceso real a los derechos de las personas con discapacidad.

video