Recientemente, Eleonora Cassano visitó Malargüe para llevar a cabo un seminario de danzas clásicas, en el que participaron bailarinas del sur provincial y de otros departamentos de Mendoza en las jornadas desarrolladas en el Instituto Isadora de la profesora Débora Bernal. Esta iniciativa representa una valiosa oportunidad para acercar conocimientos al interior del país.
Embed - MALARGUE : SEMINARIO DE DANZAS CLÁSICAS
Durante su estadía, SITIO ANDINO tuvo la oportunidad de dialogar con Eleonora Cassano, quien destacó que su trabajo en el interior de Argentina permite a niñas, niños, adolescentes y adultos acceder a clases con profesionales. De no ser así, viajar a Buenos Aires u otras ciudades resultaría complicado debido a los costos involucrados.
Al ser consultada sobre su labor, Eleonora Cassano mencionó que esta iniciativa también contribuye a federalizar la cultura, evitando “centralizar todo en un solo lugar”, lo cual considera “injusto para la gente de las provincias que desea tomar clases”.
Más adelante, abordó un tema recurrente en estas conversaciones, los cambios y la evolución de la cultura. Cassano señaló que este impulso reciente ha sido influenciado por la tecnología, especialmente por la irrupción de internet, que ha facilitado el acceso para los jóvenes en comparación con su propia experiencia durante su formación.
En este contexto, citó lo sucedido durante la pandemia por coronavirus, donde la virtualidad permitió realizar clases “todos con todos”, superando las limitaciones impuestas por la distancia y la presencialidad. Sin embargo, subrayó la importancia de mantener un equilibrio ante esta posibilidad, ya que se requiere un seguimiento personal en la formación de un bailarín. Este aspecto es crucial tanto en el ámbito emocional como interpretativo y solo se logra mediante el contacto directo con el maestro o maestra.
Eleonora Cassano promueve la inclusión en la danza
Eleonora Cassano también hizo hincapié en la inclusión en la danza, afirmando que esta expresión artística avanza hacia ese camino. No obstante, advirtió que aún persiste el error de enfocarse demasiado en el cuerpo típico de una bailarina.
“No se debe ser hiperflaca para ser una bailarina; es un concepto que necesitamos cambiar e ir incorporando”, concluyó.