Último Primer Día: el protocolo de la DGE para acompañar antes, durante y después del festejo
El plan que implementará la Dirección General de Escuelas (DGE) busca prevenir riesgos y fortalecer acuerdos entre escuelas y familias. En qué consiste.
La provincia de Mendoza actualiza el protocolo para el Último Primer Día con enfoque preventivo integral.
Con el objetivo de reforzar el cuidado integral de los estudiantes durante la celebración del Último Primer Día (UPD), la Dirección General de Escuelas (DGE) presentó el dispositivo provincial “UPD 360. Antes, durante y después”, destinado a todas las escuelas secundarias de gestión estatal y privada.
El abordaje fue impulsado desde la Dirección de Acompañamiento Escolar (DAE) y prioriza el resguardo del derecho a la educación, la salud y el bienestar de los estudiantes. En este marco, la titular del área, Carina Gannam, destacó la actualización del protocolo y la obligatoriedad de firmar un acta de corresponsabilidad familiar, que deberá presentarse en la escuela antes del festejo del UPD.
Según explicó la funcionaria, el acta busca consolidar acuerdos preventivos entre la familia y la escuela, especialmente en relación con el cuidado durante la noche del festejo y el ingreso a la institución educativa al día siguiente.
“El cuidado no comienza cuando aparece el problema ni termina cuando el festejo finaliza. Se construye anticipadamente, se sostiene institucionalmente y se transforma en aprendizaje”, subrayó Gannam.
Antes, Durante y Después: las etapas del dispositivo "UPD 360"
En la etapa Antes, la DGE propone instancias de reflexión y diálogo en el ámbito familiar, con el fin de identificar temores, riesgos y acuerdos. Las escuelas enviarán un comunicado institucional con una guía orientadora de preguntas, y el trabajo realizado en los hogares será compartido posteriormente en una reunión convocada por la institución para consensuar criterios comunes.
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En la fase Durante, se establecen criterios claros de actuación el día del festejo. Se incorpora un protocolo institucional específico para el UPD, que contempla situaciones de intoxicación o consumo de sustancias. Si un estudiante ingresa con signos evidentes de consumo, no podrá asistir a clases, pero será atendido por las autoridades escolares para preservar su salud. En estos casos, los adultos responsables deberán concurrir a la institución para retirarlo; de no hacerlo, se aplicarán las medidas previstas en el Código Contravencional.
Por último, la etapa Después propone una resignificación pedagógica de la experiencia, con el objetivo de fortalecer la prevención en futuras cohortes. Para ello, la DGE remitió una guía al Servicio de Orientación para trabajar con los estudiantes lo vivido y transformar el festejo en aprendizaje institucional.
La iniciativa propone una estrategia integral de prevención, acompañamiento y corresponsabilidad entre instituciones educativas y familias.
Nuevo protocolo de la DGE y corresponsabilidad familiar
El nuevo protocolo de actuación institucional enfatiza la responsabilidad parental, dado que el UPD es una celebración que se realiza fuera del ámbito escolar y no constituye una actividad organizada por las instituciones educativas. Sin embargo, la escuela intervendrá ante cualquier situación que afecte el bienestar de los estudiantes, en el marco de sus funciones pedagógicas y de protección de derechos.
Entre los principales ejes del protocolo se incluyen acciones preventivas obligatorias, comunicación institucional, dispositivos de intervención y acompañamiento, y articulación interinstitucional para evitar prácticas de criminalización y fortalecer la prevención del consumo.
Además, se detallan los procedimientos de ingreso institucional el día del UPD, las actuaciones previstas ante situaciones detectadas y las medidas para la protección del personal docente y directivo, consolidando un enfoque integral que articula familia, escuela y Estado.
Con el dispositivo UPD 360, la DGE busca transformar una celebración tradicional en una oportunidad pedagógica y preventiva, reforzando la idea de que el cuidado de los estudiantes es una tarea compartida y sostenida en el tiempo.