Según los datos del último Boletín Epidemiológico, durante el 2025, la provincia de Mendoza registró 787 intentos de suicidio, un 7,95% menos que el año anterior. Sin embargo, al desglosar el informe de Salud, aparece un dato que estremece: el drama de la reincidencia tiene un rostro marcadamente joven.
De las personas que registraron dos o más intentos de suicidios en el mismo año, el 60% son adolescentes de entre 10 y 19 años. En este universo, el segmento de los 15 a los 19 es el más frágil, concentrando por sí solo el 38% de las reincidencias totales de la provincia.
Suicidio en Mendoza: el 60% de los que intentaron quitarse la vida son adolescentes de entre 10 y 19 años.
Suicidios en Mendoza: el mapa del riesgo
El informe permite trazar un mapa de vulnerabilidades. El 65% de los casos corresponden a mujeres, confirmando que la crisis emocional y el intento de quitarse la vida afectan mayoritariamente al sexo femenino en Mendoza.
Geográficamente, el problema no es uniforme. Cuatro departamentos agrupan el 68% de las notificaciones: Las Heras, San Rafael, Guaymallén y General Alvear. Es en estos puntos donde los hospitales públicos, como el Schestakow o el Notti, se vuelven la última frontera para salvar una vida.
Hospital Schestakow.
Los hospitales públicos, como el Schestakow o el Notti, se vuelven la última frontera para salvar una vida.
El "por qué": entre el consumo y la falta de datos
Detrás de cada ingreso hospitalario -el 67% de los casos requirió internación- hay factores que actúan como detonantes. El consumo problemático de alcohol y marihuana aparece con fuerza en los adolescentes, mientras que en los adultos de 25 a 34 años la cocaína se vuelve un factor crítico.
No obstante, el sistema de salud enfrenta un desafío propio: la falta de información. En el 80% de los casos se desconoce el lugar donde ocurrió el hecho, y en el 60% no se especificó el mecanismo utilizado (aunque en los casos con dato, la sobreingesta de medicamentos lidera con el 51%). Sin estos registros, la prevención territorial se vuelve una tarea de adivinación.
En el 80% de los casos se desconoce el lugar donde ocurrió el hecho.
Foto: Cristian Lozano
Mendoza hoy se enfrenta al reto de no solo atender la urgencia en la guardia, sino de construir redes de postvención que eviten que ese joven, una vez que sale del hospital, vuelva a encontrarse a solas con el mismo abismo.
Dónde pedir asistencia
La persona que esté atravesando una crisis emocional, tiene pensamientos suicidas o necesita contención, puede acudir a los siguientes recursos gratuitos y confidenciales en la provincia:
Línea de Prevención del Suicidio (Nacional):0800-999-0091 (disponible las 24 horas, todos los días).
Emergencias: ante una situación de riesgo inminente, comunicarse de inmediato al 911.
Centros de Salud y Hospitales: dirigirse a la guardia de Salud Mental de los hospitales de referencia en Mendoza:
Hospital Central (Capital)
Hospital Lagomaggiore (Capital)
Hospital Schestakow (San Rafael)
Hospital Perrupato (San Martín)
Hospital Scaravelli (Tunuyán)
Hospital Notti (Guaymallén - especializado en niños y adolescentes)
App "Salud Mental Mendoza": una herramienta digital del Gobierno de Mendoza para encontrar centros de atención cercanos y guías de ayuda.
Claves para entender el fenómeno del suicidio en Mendoza
¿Qué grupo etario es el más vulnerable frente a este fenómeno?
El grupo de adolescentes de entre 15 y 19 años es el más afectado, representando casi el 25% de los casos totales en la provincia. Además, este sector lidera la preocupante estadística de reincidencia: 6 de cada 10 personas que vuelven a intentar quitarse la vida en el mismo año son menores de 19 años.
¿Existe una diferencia marcada según el género en los registros?
Sí, el fenómeno tiene un rostro mayoritariamente femenino. El 65,18% de los intentos de suicidio notificados en 2025 corresponden a mujeres, mientras que el 34,56% corresponden a varones. Esta brecha de género se mantiene como una constante en las estadísticas de salud mental de la región.
¿Cuáles son los factores de riesgo y métodos más frecuentes detectados?
El consumo problemático de sustancias (alcohol y marihuana en jóvenes; cocaína en adultos) actúa como un fuerte detonante. En cuanto a la modalidad, la sobreingesta de medicamentos es el método más recurrente (51% de los casos con dato), ocurriendo mayoritariamente en el ámbito privado de la vivienda.