Aunque el acceso al servicio de cloacas en Mendoza resulta clave para la salud pública y la urbanización, en distintos puntos de la provincia todavía existen barrios sin conexión a la red cloacal. Mientras algunas zonas cuentan con sistemas consolidados, otras aún esperan obras de infraestructura, en un esquema donde intervienen distintos operadores y organismos de control.
Cómo se provee y gestiona el servicio de cloacas en Mendoza
Al momento de comenzar la construcción de una vivienda o urbanización, uno de los principales aspectos a definir es el acceso al agua potable y saneamiento. En ese proceso, se determina si el recurso hídrico será obtenido por vía subterránea o superficial y si existe un operador habilitado que pueda brindar el servicio en la zona.
Para ello, primero se debe solicitar la factibilidad de abastecimiento ante el municipio correspondiente, que luego deriva el trámite a el Departamento General de Irrigación (DGI). Una vez que se confirma que la fuente de agua es apta para el consumo humano y que el proyecto cumple con la normativa vigente, se puede avanzar en la designación del operador.
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En Mendoza, el acceso al sistema de agua y saneamiento depende de factores técnicos, urbanísticos y administrativos.
Foto: Cristian Lozano
En diálogo conSITIO ANDINO, el director de Regulación y Control de Agua y Saneamiento ( DIRCAS), Sebastián Pulido, explicó que “siempre se busca la integralidad del servicio”, es decir, que el mismo operador que presta el servicio de agua también administre las cloacas.
Actualmente existen 19 operadores cloacales en Mendoza. Si bien Aguas Mendocinas (Aysam) es el principal prestador y concentra gran parte de la cobertura, también funcionan operadores municipales y sistemas de gestión comunitaria que administran redes locales. En muchos casos, estos derivan los efluentes hacia Aysam para su tratamiento final en plantas depuradoras.
Este esquema mixto puede observarse en departamentos como Luján de Cuyo, Tupungato o Maipú, donde los municipios operan sus propias redes internas y luego entregan los líquidos cloacales a Aysam para su procesamiento.
¿Por qué aún existen barrios sin redes cloacales?
El rápido crecimiento urbano, los costos de infraestructura y la antigüedad de muchas redes, que llevan a su colapso o desgaste de las cañerías, son algunos de los motivos de la falta de conexión cloacal en múltiples zonas de la provincia.
“Hay zonas donde no se va a poder contar con cloacas en el corto plazo porque son obras de gran magnitud y de muchos años. Eso queda en parte en manos de los municipios, que según su normativa vigente pueden exigir cloacas o habilitar soluciones alternativas como pozos sépticos o biodigestores, con su correspondiente mantenimiento”, explicó Pulido.
"Mendoza tiene 19 operadores cloacales y un esquema mixto que combina gestión estatal, municipal y comunitaria"
En general, se puede encontrar falta de red cloacal en todos los departamentos, en mayor o menor medida, pero en las zonas rurales esta problemática de intensifica, especialmente en el Este y Sur provincial. En la capital, “las zonas más comprometidas suelen estar en el microcentro, donde las redes son más antiguas”, suma el funcionario.
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Mientras algunas zonas cuentan con redes cloacales modernas, otras aún esperan obras básicas.
Foto: Prensa Gobierno de Mendoza
Actualmente, el DGI trabaja en la recolección de datos para la creación de un mapa interactivo de redes de agua y cloacas. Este se encuentra muy avanzado, pero aún restan algunos meses para que sea compartido al público. Allí, se podrá ver qué obras cloacales están en ejecución, cuáles están proyectadas y cuáles finalizadas, lo que permitirá saber con certeza cuáles son las áreas críticas y sus necesidades.
Agua y cloacas: qué hacer ante la sospecha de conexiones clandestinas
Otro de los problemas que afecta al sistema son las conexiones clandestinas. Las instalaciones ilegales generan sobrecarga al incorporar usuarios que no fueron contemplados en el diseño original de las redes y perjudica a las familias usuarias.
“Cuando una red está dimensionada para cierta cantidad de usuarios y se suman conexiones clandestinas, se genera un desbalance que puede derivar en fallas”, advirtió Pulido.
Desde el organismo también monitorean las multas aplicadas por los operadores por derroche de agua y conexiones ilegales. En ese sentido, remarcan la importancia de contar con evidencia técnica, como fotografías, para respaldar las sanciones.
Para evitar inconvenientes con el servicio, los vecinos pueden denunciar ilícitos, errores en facturación u otro hecho perjudicial ante laoperadora pertinente (sea municipal, cooperativas, uniones barriales o Aysam, por ejemplo) o en el Departamento General de Irrigación.