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No hay plata: ¿conviene calefaccionar con gas o con electricidad?

Las bajas temperaturas y el aumento de las tarifas obligan a los usuarios a buscar las mejores opciones a la hora de calentar el hogar.

Las bajas temperaturas que se registraron estos últimos días obligaron a los usuarios a encender los sistemas de calefacción en sus hogares. No obstante, la temporada invernal de este año no será igual a la de los años anteriores debido a los importantes aumentos en las tarifas de gas natural y electricidad dispuestos por el Gobierno nacional. En este contexto y para que el uso de la calefacción no termine quemando el bolsillo, es necesario conocer las ventajas y desventajas del uso de un sistema de gas o uno eléctrico.

No hay plata: ¿conviene calefaccionar con gas o con electricidad?

Tradicionalmente la alternativa más utilizada para calefaccionar las viviendas es el uso del gas natural. Este sistema tiene la ventaja de que tarda menos tiempo en aumentar la temperatura de un ambiente y el costo a fin de mes es mucho menor en comparación con el uso de la electricidad. La desventaja es el peligro que puede ocasionar una mala conexión de gas o una mala combustión hecha por el artefacto.

La estufa de tiro balanceado es el equipo más ponderado a raíz de la seguridad y el rendimiento que brinda. Estos artefactos poseen una doble comunicación al exterior por lo que toman oxígeno desde el exterior y despiden la combustión hacia el exterior. Los precios están entre 3000 y 5000 pesos dependiendo del consumo de kilo calorías por hora y a eso hay que sumarle el costo de la instalación.

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Las estufas de tiro natural o sin salida al exterior también son una opción pero no se pueden instalar en cualquier habitación. Joaquín, gasista matriculado, explicó a Sitio Andino que ambos sistemas son seguros ya que tienen sistemas de válvula de seguridad que cortan automáticamente el paso de gas a los quemadores ante la falta de llama durante unos segundos. No obstante, señaló que estos equipos no se deben instalar en dormitorios, baños o depósitos cerrados y sin ventilación, ya que el producto de la combustión queda en el ambiente.

Por otra parte, si se elige calentar el hogar con energía eléctrica existen diferentes productos que se pueden obtener en el mercado. Según afirmó un electricista a este medio, los equipos de este tipo de calefacción requieren de poco mantenimiento, su instalación es más sencilla, pueden colocarse en cualquier tipo de habitación y no producen gases ni olores al no haber combustión. El principal inconveniente que presentan es el enorme gasto eléctrico que significan y que tardan mucho tiempo en calentar un ambiente.

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Las estufas de cuarzo son la alternativa más económica y no requieren costo de instalación. Pueden conseguirse a partir de los 400 pesos. Los paneles eléctricos son un poco más costosos y dependiendo del tamaño y la potencia. Van desde los 800 a los 3.000 pesos.

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La venta de equipos de aire acondicionado Split (frío-calor) aumentó mucho durante los últimos años en el país. El costo de estos artefactos está entre los 10.000 y los 25.000 pesos y a esto hay que sumarle el gasto de instalación. Este producto otorga un mayor rendimiento pero así también incrementa el consumo de electricidad.

Consejos para ahorrar energía

Debido a los importantes aumentos en la tarifas de gas y electricidad los usuarios no tienen más alternativa que ahorrar en el consumo para evitar tener que pagar boletas excesivamente abultadas.

Los electrodomésticos tienen una graduación que va desde la letra A a la G. La A es la que menos energía gasta y cada letra agrega un 20% de consumo. Ante esta categorización los especialistas recomiendan comprar productos que consuman menos energía antes que uno que esté en oferta.

De acuerdo al consumo anual de gas de cada usuario se lo categoriza, a mayor consumo los cargos tarifarios aumentan en forma exponencial. Las categorías se denominan R (por residencial) y se dividen en tres R1, R2, y R3, que a su vez se subdividen. Con cada nueva factura define la categoría teniendo en cuenta el acumulado de los últimos 12 meses. Si se varía el consumo entre un periodo y otro es posible que un usuario pueda cambiar de categoría.

Existe una forma de bajar el incremento en la tarifa de gas es ahorrando un 15% o más con respecto al mismo bimestre del año anterior. De esta manera se aplica una tarifa reducida, es decir, con un aumento menor.

Otro consejo más sencillo consiste en apagar no dejar el piloto de las estufas encendido todo el día. Una estufa de 2.500 kcal/h encendida por 30 días durante 4 horas por día produce un consumo de alrededor de 67 m/3 bimensuales. Si se deja el piloto encendido el resto de la jornada el consumo asciende a los 90 m/3. Para tener en cuenta, el consumo anual promedio en una vivienda oscila entre los 650 y los 1.100 m3 al año, dependiendo del nivel socioeconómico.

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