La Iglesia argentina reclama una vez más por el tratamiento de la ley para frenar la ludopatía, un flagelo que afecta a miles de argentinos, sobre todo niños y adolescentes.
La Comisión Episcopal de Pastoral Social reiteró el pedido de un "pronto tratamiento de una norma que prevenga la ludopatía”.
La Iglesia argentina reclama una vez más por el tratamiento de la ley para frenar la ludopatía, un flagelo que afecta a miles de argentinos, sobre todo niños y adolescentes.
A través de un comunicado, la Comisión de Pastoral Social (CEPAS) de la Conferencia Episcopal Argentina expresó su apoyo al dictamen favorable de los proyectos de ley destinados a regular las apuestas en línea y a prevenir la ludopatía.
Para CEPAS, es "urgente" que el texto aprobado en plenario de cinco comisiones el miércoles 13 de noviembre, reciba tratamiento en el recinto”, señalaron en una nota enviada al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
Además, pidió que sea considerado “en una sesión especial que se convoque a tal efecto o en una ampliación de temario de una sesión ya prevista, de modo que estas iniciativas puedan ser abordadas antes de la finalización del actual período legislativo”.
La Iglesia expresó su preocupación por el avance de la ludopatía que afecta a muchas familias y en especial a los jóvenes "que hoy tienen la posibilidad, a través de sus teléfonos móviles y de internet, de acceder a apostar sobre todo en sitios ilegales".
Cabe recordar que en julio la Comisión de Pastoral Social emitió un documento titulado "Apostar no es un juego", que "recoge las voces de más de 50 equipos de pastoral social de todo el país que manifestaron su profunda preocupación frente a esta realidad que afecta a nuestras comunidades, barrios y centros educativos”.
En ese documento se hicieron sugerencias importantes, como "que la ley contemple, entre otras medidas, campañas preventivas sobre el consumo problemático del juego; prohibición de la publicidad; aumento de las restricciones de acceso de menores mediante filtros e identificación biométrica; bloqueo de sitios de juego en establecimientos educativos; impedimento de medios de pago asociados a cuentas en las que se depositen los pagos de planes y programas sociales; bloqueo de dominios de internet de sitios ilegales; cierre de cuentas bancarias que se han utilizado para realizar apuestas ilegales; impedir transferencias de divisas al exterior a cuentas de propietarios de sitios de juego ilegal; aumento de las penas previstas en el Código Penal para quienes permitan el acceso a la actividad de juego de azar a menores; diseñar e implementar un plan de acción para atender a las víctimas de la ludopatía por juegos y apuestas en línea, especialmente jóvenes y niños; prohibición a las entidades de bien público -como son los clubes deportivos- a que difundan publicidad de apuestas y fuerte sanción para las empresas que violen la ley”, entre otros.

