El Hospital Saporiti pierde su maternidad y se enfocará en controles y urgencias
La medida, publicada en el Boletín Oficial, busca reducir riesgos por el bajo volumen de nacimientos en el Hospital Saporiti y centralizar la alta complejidad.
El Hospital Saporiti pierde su maternidad y se enfocará en controles y urgencias.
A pesar de la fuerte resistencia social y las manifestaciones que se registraron en Rivadavia, el Gobierno de Mendoza oficializó en el Boletín Oficial la reestructuración del Hospital Saporiti. El nosocomio dejará de funcionar como centro de partos para integrarse a una red perinatal donde su rol principal será la detección, el control y la derivación.
Según el texto oficial, la seguridad de la madre y el recién nacido depende directamente del volumen de intervenciones que realiza un equipo médico, un área donde el Saporiti mostraba un declive crítico.
Maternidad del Saporiti: el Gobierno oficializó el traslado al hospital Perrupato.
Foto: Yemel Fil
Hospital Saporiti: el factor de seguridad
Los argumentos técnicos citados en la resolución son contundentes. El documento señala que la evidencia científica demuestra que un bajo volumen de partos en un establecimiento compromete la capacidad del equipo profesional para mantener las competencias técnicas ante eventuales complicaciones.
El informe estadístico incluido en la norma revela una caída drástica en la actividad del hospital rivadaviense: mientras que en el 2015 se realizaron 2.850 partos, para el 2025 esa cifra cayó a 1.780 nacimientos.
En contraste, el Hospital Alfredo Italo Perrupato, en San Martín (ubicado a solo 21 kilómetros), cuenta con la infraestructura y el flujo de pacientes necesarios para absorber esta demanda con mayores garantías de seguridad.
Nacimiento - 358514
En el 2015 se realizaron 2.850 partos en el Saporiti, en tanto, en el 2025 esa cifra cayó a 1.780 nacimientos.
Nuevo esquema de funcionamiento
A partir de la entrada en vigencia de esta resolución, el Hospital Saporiti redefinirá sus funciones dentro de la Red Perinatal de la Zona Este. El nuevo protocolo establece:
Atención prenatal: se mantiene la atención completa de todas las gestantes con estratificación de riesgo.
Guardia obstétrica: seguirá funcionando las 24 horas del día, los 365 días del año para la recepción de pacientes.
Partos de emergencia: el equipo médico solo asistirá nacimientos cuando la paciente llegue en "período expulsivo", procediendo luego a la derivación coordinada.
Estabilización y derivación: el nosocomio funcionará como un nodo de urgencias donde se realizará la reanimación neonatal básica y la estabilización de cuadros críticos antes del traslado al Perrupato.
El equipo médico solo asistirá nacimientos cuando la paciente llegue en "período expulsivo".
Foto: Yemel Fil
El marco legal
La medida se apoya en la Ley Nacional N° 25.929 de Parto Humanizado y convenios con la Organización Panamericana de la Salud (OPS). El Estado sostiene que esta "reorganización planificada" no aumenta la morbimortalidad, sino que la reduce al integrar a las pacientes en una red funcionalmente jerarquizada.
Con esta firma, el Ministerio de Salud cierra el capítulo de la incertidumbre operativa y da inicio a una nueva etapa para el sistema sanitario del Este, priorizando la concentración de recursos en centros de alto volumen para minimizar riesgos de asfixia neonatal y hemorragias postparto, complicaciones que -según la literatura científica citada- son significativamente mayores en hospitales de baja demanda.