Día Internacional de la Felicidad: origen y significado de la celebración del 20 de marzo
Cada 20 de marzo se celebra el Día Internacional de la Felicidad, una fecha destinada a reflexionar sobre las emociones humanas. Conocé el origen de esta conmemoración.
Día Internacional de la Felicidad: origen y significado de la celebración del 20 de marzo
Cada 20 de marzo, el mundo se detiene un instante para mirar hacia adentro y preguntarse qué significa vivir bien. El Día Internacional de la Felicidad invita a repensar prioridades, más allá de lo material, y a reconocer que el bienestar emocional también es un derecho y una meta colectiva.
Bután - Felicidad
Día Internacional de la Felicidad: Bután fue el impulsor de la efeméride.
Foto: web
Día Internacional de la Felicidad: por qué se celebra el 20 de marzo
La efeméride fue establecida oficialmente en 2012, cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la resolución 66/281. Allí se reconoció a la felicidad y al bienestar como aspiraciones universales de todos los seres humanos, y se instó a los países a incorporarlos en sus políticas públicas.
Sin embargo, la idea que dio origen a esta celebración tiene raíces más profundas. Fue el Reino de Bután, un pequeño país enclavado en el Himalaya, el que impulsó esta iniciativa ante la comunidad internacional. Desde la década de 1970, Bután adoptó un enfoque innovador al priorizar la Felicidad Nacional Bruta (FNB) por encima de los indicadores económicos tradicionales como el Producto Interno Bruto (PIB).
Esta filosofía nació de la visión de su joven monarca, quien, con apenas 16 años, decidió orientar el desarrollo de su país en torno al bienestar integral de su población. Con el tiempo, ese modelo llamó la atención del mundo y sentó las bases para una nueva forma de pensar el progreso.
Así también, la elección de la fecha no es casual. El 20 de marzo coincide con el equinoccio de primavera en el hemisferio norte, un momento del año que simboliza el equilibrio y la renovación, valores estrechamente vinculados con la idea de felicidad y armonía.
A partir de su instauración, la jornada se convirtió en una invitación global a reflexionar sobre la importancia de construir sociedades más justas, inclusivas y sostenibles, donde el crecimiento económico no sea el único indicador de desarrollo.