Consumo de tabaco en Mendoza: se estima que uno de cada cuatro adultos es fumador
Médicos advierten que el consumo de tabaco provoca enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Remarcan el impacto del cigarrillo electrónico en adolescentes
“Fumar se vuelve un bastón emocional”: la advertencia de una especialista en el marco del Día Mundial sin Tabaco.
Cada 31 de mayo se conmemora el Día Mundial sinTabaco, fecha impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para alertar sobre los riesgos del tabaco y la nicotina. En Mendoza, la preocupación de los especialistas sigue vigente: estiman que cerca de un cuarto de la población adulta fuma y advierten sobre avances de nuevas formas de consumo.
En diálogo con SITIO ANDINO, la médica clínica y vicepresidenta de la Asociación Argentina de Tabacología (ASAT), María Eugenia Lértula, explicó que los últimos datos disponibles provienen de la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo de 2018. “La media nacional era del 22%, mientras que en Mendoza rondaba entre el 25 y el 26%. Es decir, un cuarto de la población adulta son fumadores activos”, detalló.
Aunque no existen estadísticas provinciales más recientes, la especialista aseguró que en los consultorios se observa un cambio en las formas de consumo. “A partir de la pandemia empezamos a ver una transición hacia los cigarrillos electrónicos, los vapeadores, las bolsas de nicotina y también los cigarrillos armados”, indicó.
Las enfermedades y muertes que provoca el tabaquismo
El impacto del tabaquismo en la salud continúa siendo alarmante en Argentina. Según precisó Lértula, cada año mueren unas 44.000 personas por enfermedades vinculadas al consumo de tabaco, tanto activo como pasivo. “Se ha visto que un 10% de las muertes se producen por tabaquismo pasivo”, explicó la profesional, quien además remarcó que las consecuencias no solo afectan a los pulmones.
Entre las principales patologías asociadas aparecen:
EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica)
Infartos y accidentes cerebrovasculares
Hipertensión arterial
Cáncer de pulmón
Cáncer de boca, lengua, esófago y vejiga
Arteriopatías periféricas que pueden derivar en amputaciones
“El EPOC es una de las enfermedades más subdiagnosticadas que existen. Por eso insistimos tanto en que los fumadores se realicen estudios para detectarlo precozmente”, señaló.
Además, sostuvo que si bien el pronóstico del EPOC mejoró gracias a tratamientos y a la cesación tabáquica, las enfermedades cardiovasculares continúan en aumento y el tabaquismo es uno de sus principales factores de riesgo.
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Aunque dejar de fumar requiere varios intentos, existen tratamientos eficaces. En este sentido, es fundamental la importancia del acompañamiento integral.
Cómo actúa la nicotina en el cuerpo y el cerebro
Uno de los puntos centrales que destacó la especialista es que fumar no implica únicamente un hábito, sino una adicción compleja. “Se habla de una triple adicción: física, emocional y conductual”, explicó Lértula.
La médica detalló que la nicotina llega rápidamente al cerebro a través de la sangre y estimula áreas relacionadas con el placer y la recompensa. Allí se libera dopamina, neurotransmisor vinculado a la sensación de gratificación. Sin embargo, cuando la nicotina desaparece del organismo aparecen síntomas de abstinencia: “Se produce irritabilidad, ansiedad, cefalea, trastornos del sueño, dificultad para concentrarse y deseos intensos de volver a fumar”.
A nivel físico, la nicotina también aumenta la frecuencia cardíaca, la presión arterial y el estado de alerta. En paralelo, muchas personas terminan asociando el cigarrillo con momentos de estrés, tristeza o ansiedad. “Fumar se transforma en una especie de bastón emocional para sobrellevar determinadas situaciones”, afirmó.
"El tratamiento debe ser integral y abordar simultáneamente todos estos aspectos”, agregó Lértula.
¿Cuáles son los tratamientos más efectivos para dejar de fumar?
La especialista indicó que dejar el cigarrillo suele requerir varios intentos. “Muchas personas necesitan entre tres y cuatro intentos serios antes de lograr dejar de fumar de manera definitiva”, explicó. Actualmente, los tratamientos más eficaces combinan medicación y estrategias cognitivo-conductuales.
Entre las alternativas farmacológicas disponibles mencionó:
Terapia sustitutiva con nicotina (parches, chicles y comprimidos, entre otros),
Bupropión, un medicamento utilizado también como antidepresivo.
“Estos tratamientos ayudan especialmente a disminuir los síntomas físicos de abstinencia durante los primeros meses, que suelen ser los más difíciles”, explicó. Y añade: “El tratamiento más efectivo es el interdisciplinario. Mientras más profesionales acompañen el proceso, mayores son las posibilidades de éxito”.
Según Lértula, los fumadores que más se benefician con medicación son aquellos que:
Fuman más de 10 cigarrillos diarios,
Mantienen el hábito desde hace más de 10 años,
Encienden su primer cigarrillo antes de una hora de haberse despertado.
Vapeadores: preocupación por el consumo adolescente
Uno de los aspectos que más inquieta a los especialistas es el crecimiento del consumo de vapeadores entre adolescentes. De acuerdo con el Séptimo Estudio Nacional sobre Consumo de Sustancias Psicoactivas en estudiantes secundarios de Sedronar (2025), el 35,5% de los jóvenes probó alguna vez vapeadores o cigarrillos electrónicos, mientras que el 28,7% consumió tabaco convencional.
cigarrillo electronico
Según estadísticas, el 35,5% de estudiantes secundarios probó alguna vez vapeadores o cigarrillos electrónicos, mientras que el 28,7% consumió tabaco convencional.
Además:
El 29% utilizó vapeadores en el último año
El 20,6% consumió tabaco recientemente
El inicio del consumo se concentra entre los 13 y 14 años
“El vapeo ganó popularidad porque muchas personas creen erróneamente que solo contiene vapor de agua y saborizantes”, advirtió Lértula. Sin embargo, explicó que estos dispositivos pueden contener metales pesados como níquel, estaño y plomo, capaces de provocar daño pulmonar directo.
Las señales de alerta que no deben ignorarse
Finalmente, la especialista remarcó que el mejor momento para dejar de fumar es “cuanto antes”, incluso antes de que aparezcan síntomas. Entre las señales que requieren consulta médica inmediata mencionó:
Falta de aire,
Tos matutina persistente,
Dolor en el pecho,
Dificultad para realizar actividades cotidianas,
Alteraciones en labios o boca.
“Lo más importante es dejar de fumar antes de que aparezcan estos síntomas y consultar rápidamente ante cualquier alteración”, concluyó.