La Municipalidad de Concordia oficializó en las últimas horas la expulsión definitiva de un agente estatal tras destapar una escandalosa maniobra de ausentismo. Un trabajador de la provincia de Entre Ríos fue despedido de forma inmediata al comprobarse que faltó más de cincuenta veces a su puesto para atender su propia peluquería privada en horario laboral.
La investigación interna: visitas sorpresa y confesiones a los clientes
El protagonista del insólito expediente administrativo es Gustavo Gutiérrez, quien se desempeñaba en la Dirección de Higiene Urbana de la mencionada localidad entrerriana, tras haber tenido un paso previo como asesor de la concejal local Claudia Villalba. La situación saltó a la luz gracias a un seguimiento de la División Unidad de Control de Recursos Humanos, que detectó un bache sistemático de inasistencias sin ningún tipo de aval médico ni justificación legal entre el 11 de abril y el 2 de junio.
Al notar las reiteradas ausencias en los fichajes, los inspectores municipales realizaron varias visitas presenciales al domicilio declarado por el agente, sin obtener respuestas. Finalmente, el personal de control amplió el radio de búsqueda en el terreno y logró localizarlo infraganti dentro de un local comercial ubicado en la calle Santa María de Oro, en pleno casco céntrico de la ciudad. El estatal no solo se encontraba cortando el cabello en la franja horaria donde el Estado le pagaba un sueldo, sino que, según consta en el sumario, él mismo le admitía con total liviandad a sus propios clientes que a esa hora debería estar barriendo las calles.
Extrictos controles para los trabajadores municipales en la provincia de Entre Ríos
El marco legal de la cesantía y otros casos en la mira
Ante la contundencia de las pruebas fílmicas y las actas de constatación, el Departamento Ejecutivo comunal aplicó la sanción de cesantía definitiva, la pena más alta contemplada en la Ordenanza de Escalafón Municipal N° 11.275/49. Esta medida extingue de inmediato cualquier tipo de vínculo laboral con el Estado y deja al descubierto las falencias de los sistemas de presentismo tradicionales cuando no se combinan con inspecciones físicas en la calle.
Desde la intendencia entrerriana remarcaron que este caso forma parte de una auditoría generalizada para transparentar los fondos públicos de los contribuyentes y advirtieron que no es el único empleado en la cuerda floja. Actualmente se instruye otro sumario similar contra Ruben Torres, un operario del área de Cementerios que acumuló 70 faltas injustificadas y ya sufre severos descuentos en sus haberes, por lo que podría correr la misma suerte de Gutiérrez en los próximos días.
A la par de estos casos de ausentismo, la justicia provincial dejó firme una condena por peculado de servicios a otros cuatro municipales que usaron una camioneta oficial del área de Discapacidad para irse de compras con sus familias a Paraguay, dictaminándoles una suspensión de 45 días sin goce de sueldo, en un claro mensaje de endurecimiento disciplinario dentro del sector público de la región.