El accidente ocurrido días atrás en el puente sobre el Río Malargüe, donde un vehículo cayó al cauce sin que se registraran víctimas fatales, volvió a exponer una preocupación de larga data: la necesidad de ejecutar obras que mejoren la seguridad de uno de los principales accesos a la ciudad o avanzar en la construcción de un nuevo viaducto.
El siniestro volvió a instalar un viejo reclamo de vecinos de Malargüe, automovilistas, transportistas y referentes de distintos sectores, quienes desde hace años advierten sobre la necesidad de intervenir el puente ubicado sobre la Ruta Nacional 40 Sur. La estructura, construida hacia fines de la década de 1940, constituye uno de los ingresos estratégicos a Malargüe y soporta un tránsito cada vez más intenso.
Obra estratégica para el transporte de Malargüe
Por este sector circulan diariamente vehículos particulares, transporte de cargas, colectivos de larga distancia, turistas y unidades vinculadas a la actividad petrolera y minera. Además, conecta a la ciudad con la zona rural, los principales destinos turísticos del departamento, áreas productivas y, a través de las rutas Provincial 186 y Nacional 145, con el norte de Neuquén, La Pampa y el Paso Internacional Pehuenche.
Durante el invierno, las condiciones climáticas agravan aún más la situación. El hielo sobre la calzada, las bajas temperaturas y la escasa visibilidad incrementan el riesgo de accidentes en un puente que, por sus características, ya genera preocupación entre quienes lo transitan habitualmente.
Sobre esta problemática, SITIO ANDINO dialogó esta semana con Oscar González, presidente de la Específica de Transporte de la Cámara de Comercio de Malargüe, quien fue tajante al describir la realidad de la infraestructura vial del departamento. "En tema de rutas, lamentablemente en Malargüe estamos olvidados, tanto desde la provincia como de la Nación", afirmó.
El dirigente sectorial fue aún más crítico al referirse al estado del viaducto, al expresar que "el puente sobre el Río Malargüe es un desastre, eso no sirve más, pero es el único lugar que tenemos para pasar", lamentó, sintetizando una preocupación que, según explicó.
Esta situación no sólo comparten los habitantes del departamento, sino también transportistas y usuarios provenientes de otras provincias e incluso de Chile. En ese sentido, recordó que desde la Cámara de Comercio, en cada oportunidad que existió, acompañaron a autoridades provinciales y nacionales para exponer la problemática y reclamar una solución definitiva.
La necesidad de un nuevo puente sobre Río Malargüe
Entre los planteos que resurgen con mayor fuerza aparece la necesidad de instalar defensas laterales de mayor resistencia, capaces de contener el impacto de vehículos de gran porte. A ello se suman pedidos para mejorar la iluminación, renovar la señalización horizontal y vertical y realizar una evaluación técnica integral que determine el estado actual de la estructura.
Sin embargo, el debate también apunta a una solución de fondo. Diversos sectores consideran que el crecimiento del parque automotor y el incremento sostenido del tránsito justifican la construcción de un nuevo puente, con mayores dimensiones y mejores condiciones de seguridad, ya que el actual viaducto posee un solo carril operativo.
Quienes impulsan estas iniciativas recuerdan que no se trata de un reclamo reciente. Tras cada accidente o ante el paso de cargas pesadas, el pedido de obras vuelve a cobrar fuerza, aunque con el tiempo suele perder impulso sin que se concreten intervenciones estructurales. El último episodio, una vez más, reabrió el debate y dejó al descubierto una deuda pendiente en materia de infraestructura vial para Malargüe.