La justicia provincial confirmó la fecha de inicio del primer juicio por jurado en Mendoza que analizará un crimen como un “travesticidio”, es decir, un asesinato por odio a la identidad de género de la víctima.
La justicia provincial confirmó la fecha de inicio del primer juicio por jurado en Mendoza que analizará un crimen como un “travesticidio”, es decir, un asesinato por odio a la identidad de género de la víctima.
Se trata del debate que analizará el brutal crimen de Melody Barrera (34), la mujer trans asesinada de seis balazos en Guaymallén y por cuyo hecho será juzgado el policía Darío Chaves (37) quien utilizó su arma reglamentaria para acribillar a balazos a la víctima.
Este jueves se realizó en el Polo Judicial la audiencia preliminar del juicio, a través de la cual se establecieron algunos detalles de cómo se realizará el debate y, además, se fijó al lunes 12 de septiembre como fecha de inicio del mismo.
Será el primer juicio que trate un caso como un "travesticidio", figura que prevé el Código Penal para quien cometiera un asesinto por "odio a la orientación sexual, identidad de género o su expresión".
Chaves será juzgado por 12 ciudadanos mendocinos y arriesga una condena a prisión perpetua en caso de ser hallado culpable.
Ahora bien, la situación procesal del efectivo es más que complicada. Es que con la imputación que recae sobre sus espaldas también están los agravantes por alevosía –por haber disparado 6 veces por la espalda- y también por ser cometido por un miembro de las fuerzas policiales. En ambos casos, la pena posible también es la de perpetua.
El travesticidio de Melody Barrera ocurrió en la madrugada del sábado 29 de agosto del 2020, en Costanera y Correa Saá de Guaymallén.
El crimen provocó una fuerte conmoción en la comunidad LGTB y desde ese entonces se realizaron varias manifestaciones para pedir justicia.
Chaves fue detenido un mes después del asesinato y desde ese entonces intentó zafar, por todos lados, de la investigación en su contra. Sin embargo, distintos jueces y tribunales avalaron la pesquisa de la fiscal Andrea Lazo.
Para esto, la magistrada reunió varias pruebas que son irrefutables. Es que el crimen quedó captado por las cámaras de seguridad y a través de las imágenes se identificó el auto de Chaves: un VW Bora.
Llamativamente, horas después del crimen, Chaves denunció el robo de la chapa patente de ese rodado.
A eso se le sumó la aparición de un testigo presencial, quien declaró que Chaves le dijo “voy a cagar a tiros al travesti -por Melody Barrera-”. Esto luego de una supuesta pelea en la que la víctima se habría defendido utilizando gas pimienta.
También complica a Chaves la pericia de los celulares, donde las ubicaciones georeferenciales colocaron al teléfono del uniformado en la escena del hecho.
Como si esto fuera poco, luego se confirmó que las balas que asesinaron a Melody Barrera salieron del arma reglamentaria asignada al efectivo.

