La justicia decidió imputar al ex futbolista y dirigente Rafael Iglesias por un abuso sexual simple en perjuicio de una empleada de la Liga Mendocina de Fútbol.
La justicia decidió imputar al ex futbolista y dirigente Rafael Iglesias por un abuso sexual simple en perjuicio de una empleada de la Liga Mendocina de Fútbol.
La decisión la tomó el fiscal de delitos contra la integridad sexual, Darío Nora, quien notificará al sospechoso de la acusación en los próximos días, según afirmaron fuentes judiciales consultadas por este diario.
Iglesias, conocido por haber sido parte del histórico equipo de Godoy Cruz que consiguió el ascenso al Nacional B en 1994, fue denunciado semanas atrás por una empleada de la Liga Mendocina, quien aseguró que el ahora dirigente la acosaba con mensajes y algunas acciones en forma presencial.
El fiscal Nora se tomó más de una semana para analizar las pruebas y testimoniales incorporadas al expediente, entre ellas, la del flamante presidente de la Liga Mendocina de Fútbol, Omar Sperdutti.
Este lunes, tras un análisis de la causa, Nora decidió imputar a Rafael Iglesias por abuso sexual simple, un delito que prevé penas de seis meses a cuatro años de cárcel.
Si bien la calificación penal es excarcelable y el imputado difícilmente vaya a la cárcel, la causa generará más de un problema para el ex futbolista tombino.
Es que Rafael Iglesias es empleado de la Municipalidad de Godoy Cruz, cobrando un sueldo del Estado por presidir el club La Gloria, ubicado en ese barrio del departamento.
Además, es dirigente de la Liga Mendocina de Fútbol, donde por orden de la mesa directiva ya se inició un sumario administrativo que también podría derivar en la expulsión del acusado.
En cuanto a la causa penal, ahora el fiscal Nora ordenará varias pruebas, entre ellas, pericias psicológicas a la víctima y denunciado. Con esos informes, el magistrado avanzará en la investigación contra Rafael Iglesias.
La denuncia por abuso se radicó el sábado 30 de julio en la Oficina Fiscal 1 de Ciudad. La víctima, de quien se reserva su identidad por tratarse de un delito de instancia privada, aseguró que Iglesias la acosaba con mensajes de texto y que luego, durante el sorteo de la Copa Mendoza, el vejamen pasó a ser físico.
La presentación causó un importante revuelo en la Liga Mendocina, desde donde rápidamente comenzaron a investigar lo sucedido en forma paralela a la causa penal.

