El centro de la ciudad de Río fue escenario de una concentración de más de 10.000 personas que marchaban ordenadamente, pero al oscurecer, algunos manifestantes arrojaron bombas incendiarias contra edificios públicos, que fueron respondidas por la policía antimotines con gases lacrimógenos.
11 de julio de 2026
En ambos casos, la violencia llegó apenas cayó la noche. Grupos de jóvenes encapuchados anarquistas conocidos como los "black blocs" atacaron el acceso a la alcaldía de la ciudad de Río, reventaron vidrieras de bancos y cajeros automáticos. Algunos bancos incluso fueron quemados.

