Alemania

Obama ofreció a Rusia reducir un tercio de armas nucleares

El presidente de Estados Unidos relanzó en Berlín un ambicioso plan de desnuclearización que busca cambiar el concepto de seguridad mundial y contempla reducir hasta un tercio las ojivas nucleares de su país, pero que exigirá una complicada negociación con los rusos.

Por Sección Internacionales

"Podemos forjar un nuevo marco internacional para el uso pacífico de energía nuclear y para controlar la nuclearización que buscan Corea del Norte e Irán", dijo Obama en un discurso en la Puerta de Brandeburgo de Berlín, 50 años después del memorable discurso que pronunció John F. Kennedy en ese emblemático lugar.

Frente a uno de los símbolos del mundo dividido durante la Guerra Fría y en el acto culminante de su primera visita a Berlín como presidente desde su llegada al poder, en 2008, Obama subrayó la necesidad de "seguir avanzando" hacia un "mundo más seguro y en paz", según consignó la agencia alemana de noticias DPA.

"Como presidente he reforzado nuestro empeño en impedir la proliferación de armas nucleares y estoy dispuesto a reducir hasta en un tercio el arsenal estadounidense de armas nucleares estratégicas", sostuvo Obama ante unos 4.500 espectadores invitados, entre ellos la canciller alemana, Angela Merkel.

La reducción se realizará si Rusia está dispuesto a hacer lo mismo, enmarcada en el objetivo de "superar las posiciones nucleares de la Guerra Fría", explicó el mandatario demócrata, que ya en abril de 2009 había presentado su visión de "un mundo sin armas nucleares" en un discurso en Praga, República Checa.

El recorte -de avanzar la propuesta estadounidense- se aplicará  sobre la cifra que resulta del Nuevo START, el acuerdo de eliminación que Obama firmó con Moscú durante su primer mandato, entre 2008 y 2012.

La respuesta del presidente ruso, Vladimir Putin, sin embargo, no se hizo esperar: "No podemos permitir que se altere el equilibrio del sistema de disuasión estratégica o que se reduzca la eficacia de nuestras fuerzas nucleares", aseguró durante una reunión sobre el desarrollo de la industria de defensa espacial en San Petersburgo.

La respuesta del líder del Kremlin confirmó las previsiones que anticipaban que la propuesta implicaría un camino de complicadas negociaciones entre las principales potencias militares del mundo.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, precisó que la reunión en San Petersburgo estaba prevista de antemano y que no fue convocada para que coincidiera con el discurso de Obama en Berlín.

Putin advirtió en muchas ocasiones que su país no renunciará a su arsenal nuclear hasta que disponga de armamento sofisticado que cumpla la misma función, además de abogar por conservar la paridad nuclear con Washington, lo que considera un elemento de estabilidad internacional.

"Que nadie se haga ilusiones al respecto. Sólo renunciaremos a las armas nucleares cuando dispongamos de armamento similar y ni un día antes", aseguró en 2012.

El discurso de Obama, pronunciado en mangas de camisa por el intenso calor reinante en Berlín, fue el punto cúlmine de esta visita oficial a Alemania y abordó también otros ejes como la libertad, la paz y la justicia.

En sus palabras buscó dejar claro que seguirá "al lado de Europa y de los ciudadanos que en todo el mundo luchan por su libertad", y no eludió asuntos controvertidos, como el escándalo desatado la semana pasada por polémico programa estadounidense de espionaje en Internet.

Sobre este punto, más temprano, Merkel le pidió en una rueda de prensa que ofrecieron juntos un "equilibrio" entre seguridad y privacidad, y Obama se comprometió a hacerlo y a desclasificar documentos del controvertido programa, lo que, según dijo, mejorará la transparencia y tranquilizará a la población.

"Esto es lo que nos hace diferentes de aquellos del otro lado del muro", subrayó el presidente estadounidense, admitiendo la necesidad de "superar el estado mental de guerra perpetua" sin dejar de mantenerse vigilantes ante la amenaza del terrorismo.

Ese paso -insistió- supone también controlar el uso de nuevas tecnologías como los aviones no tripulados o "drones" y redoblar los esfuerzos para cerrar la prisión de Guantánamo, un compromiso de su primera legislatura que, según admitió, "ha resultado más difícil de lo esperado" al no lograr el apoyo del Congreso.

Según los últimos datos publicados este mes por el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI), los arsenales de Estados Unidos y Rusia reunían al comenzar el año alrededor de 16.200 armas nucleares, de las cuales casi 4.000 están operativas.

Washington dispone de 2.150 cabezas nucleares desplegadas (emplazadas en misiles o en bases con fuerzas operacionales) y otras 5.550 que no están operativas, lo que suma 7.700 armas atómicas, trescientas menos de las que acumulaba al comenzar 2012.

Moscú en tanto, -según el SIPRI-, tiene unas 1.800 cabezas nucleares operativas y otras 6.700 sin desplegar, lo que eleva su arsenal a 8.500 armas nucleares, frente a las 10.000 de 2012.

El armamento nuclear de las dos principales potencias atómicas se redujo, debido a la retirada de armas obsoletas, de alrededor de 18.000 armas en enero de 2012 hasta las 16.200 actuales. Sin embargo, el número de cabezas nucleares desplegadas permanece invariable.

Fuente: Télam.

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