Gripe A: Desde Salud intentan tranquilizar a la población comparando números
Señalan que hay una disminución del 16,7% de enfermedades respiratorias. Sin embargo, en el 2010 se registraron 11.630 casos de influenza, mientras que en lo que va del año hay 11.755. Recomendaciones y medidas preventivas.
Luego de que ayer se conociera la noticia del fallecimiento de una joven de 29 años, víctima de la Gripe A, y que no estaba vacunada contra el virus, desde el Ministerio de Salud intentan llevar tranquilidad a la población a través de la difusión de números.
Según los datos aportados, se registra un descenso del 16,7% de infecciones respiratorias agudas (IRA), comparado con el 2010. En cuanto a las enfermedades tipo influenza, sostienen que "la semana epidemiológica 25 es muy similar a la registrada durante el 2010".
Según la cartera sanitaria, es el tercer invierno que circula el virus de la gripe H1N1 y ya es uno más entre los virus de las enfermedades respitatorias con los que debemos convivir anualmente.
En el 2010 se registraron 11.630 enfermedades tipo influenza (gripes), mientras que en lo que va de este año hay 11.755. También se dieron a conocer cifras de las neumonías, que el año pasado fueron 4622, mientras que ahora hay 4417 casos.
En cuanto a la bronquiolitis, causada por el virus sincicial respiratorio, se nota una pequeña disminución de las cifras de un año al otro, 3002 para el 2010 y 2978 para este año.
En total, durante el 2010 se registraron 221.131 casos de IRA, mientras que en el 2011 hay 189.426.
Además desde el Ministerio recomendaron colocar la vacuna a los grupos de riesgo y brindaron las recomendaciones necesarias para evitar este tipo de enfermedades.
Medidas preventivas:
Aplicarse la vacuna antigripal incluida en el calendario de vacunación para los grupos de riesgo: embarazadas; puérperas (mamás con niños menores de 6 meses); niños de 6 meses a 2 años; todos los mayores de 65 años, personal de salud y personas entre 2 y 64 años con enfermedades crónicas (que afecten su sistema inmunológico). En el caso de las personas con enfermedades crónicas debe concurrir a vacunarse con un certificado médico que acredite el diagnóstico. En el resto de los grupos no hace falta ningún requisito.
Lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón y enseñar a los niños a lavarse las manos en la escuela y el hogar.
Cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo descartable o con el ángulo interno del codo al toser o estornudar.
Ventilar los ambientes, permitir la entrada de sol en casas y evitar que se fume en lugares cerrados.
Extremar las medidas de higiene de la casa o lugares de trabajo utilizando lavandina diluida en agua al 10%. Sobre todo, mantener limpios picaportes y objetos de uso común.
No compartir alimentos ni utensilios con personas con síntomas gripales y evitar el contacto directo.
¿Qué hacer ante la aparición de síntomas?
Ante la presencia de síntomas como: fiebre mayor a 38º, tos, decaimiento y secreciones nasales, NO automedicarse y consultar inmediatamente al médico.
Los cuidados de los más pequeños
Es importante saber que la prevención de la mayoría de las enfermedades empieza con la lactancia materna. A través de ella, se transmiten defensas que permiten que los niños estén en mejores condiciones para enfrentarlas; por eso, si su bebé está enfermo, además de consultar inmediatamente al médico, es fundamental que no deje de amamantarlo.
Por otra parte, si un niño menor de 5 años presenta fiebre, ruidos al respirar, tos, decaimiento o rechaza la comida, esto debe ser entendido como un signo de alarma y hay que llevarlo sin demora al centro de salud más cercano. Allí los profesionales podrán detectar y tratar a tiempo las infecciones respiratorias, impidiendo que desarrollen cuadros graves.
Específicamente los niños de entre 6 meses y dos años deben aplicarse la vacuna antigripal incluida en el Calendario Nacional, al igual que las mujeres que tienen bebés menores de 6 meses para protegerlos a través de la leche materna.
Los ambientes donde se encuentran los niños deben ser 100 % libres de humo de tabaco dado que el mismo disminuye el funcionamiento de las defensas del aparato respiratorio en los niños más pequeños.