El semestre de Boca fue muy negativo. Más allá de la aceptable participación en la Copa Libertadores, donde fue eliminado en los penales por Newell's en los cuartos de final, las cuentas le dan en rojo al equipo xeneize, ya que está penúltimo en el torneo Final y haciendo su peor campaña en torneos cortos. Aun ganando los dos partidos que le restan ante Arsenal, en la Bombonera, y Godoy Cruz, en Mendoza, igualará la peor marca, que corresponde al Clausura 2010, que tuvo como entrenadores a Abel Alves y Roberto Pompei (en las últimas seis fechas). Eso, además, teniendo en cuenta que durante el campeonato consiguió otro récord negativo: estuvo doce fechas consecutivas sin ganar, cuando la peor marca databa de 1957, con diez partidos sin éxitos. Es uno de los dos equipos más goleados del Final con 28 tantos (igual que Colón) y entre el certamen local y la Libertadores cometió 10 penales y sufrió 10 expulsados en 27 encuentros.
Es por eso que Carlos Bianchi y Daniel Angelici empezarán a definir las altas y bajas para armar un Boca protagónico en el segundo semestre de 2013, en el que los xeneizes tendrán el certamen local como máximo objetivo, aunque sin descuidar la Copa Argentina (el 19 del actual jugarán contra All Boys en Catamarca), que al campeón le entrega un boleto directo a la próxima Copa Libertadores.
Si bien José Requejo, dirigente del fútbol profesional, reconoció antes del partido con Racing que Boca deberá "primero vender para comprar", se supo que Angelici estaría dispuesto a hacer un gran esfuerzo por jerarquizar la defensa con un central de experiencia y que conoce los pasillos del club: el apuntado es Daniel Cata Díaz, un viejo conocido xeneize (ganó cinco títulos de la mano de Alfio Basile entre 2005 y 2006), que es suplente en Atlético de Madrid. Dependerá también de las ganas del zaguero de retornar, más allá de que en Europa no tiene continuidad.