El 15 de julio de 2010 el Congreso de la Nación aprobó la ley 26.618 de matrimonio igualitario, convirtiéndose así en el primer país de Latinoamérica en permitir que dos personas del mismo sexo puedan casarse.
El 15 de julio de 2010 el Congreso de la Nación aprobó la ley 26.618 de matrimonio igualitario, convirtiéndose así en el primer país de Latinoamérica en permitir que dos personas del mismo sexo puedan casarse.
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A casi tres años de la promulgación, en Mendoza 91 parejas pasaron por el Registro Civil, y de ellas solo una se ha divorciado.
De las 91 parejas, 32 son mujeres y 59 hombres sostuvo Fernanda Lacoste del Registro Civil.
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Al respecto, Valeria Martínez, delegada en Mendoza del INADI sostuvo que esta promulgación permitió reconocer una serie de derechos a grupos históricamente relegados y ponerlos en discusión.
Es un escalón democrático fundamental y en principio lo que se logró fue que la comunidad LGTTB (lesbianas, gays, travestis, transexuales y bisexuales) tenga visibilidad y que se plantee el debate en todas las mesas argentinas, explicó Mario Vargas miembro y fundador de la Agrupación 15 de Julio.
Dos años después de aprobado el casamiento para personas del mismo sexo, el Congreso Nacional sancionó la Ley de Identidad de Género que permite a las personas trans cambiar la documentación con su nombre de elección en forma gratuita, sin orden judicial y sin tener que acreditar la operación de genitales. Además, obliga a obras sociales y hospitales a cubrir los tratamientos hormonales y cirugías de reasignación de sexo.
En esta línea, para Martínez, el paso inicial dado por la ley de matrimonio igualitario permitió la visibilización de una temática que no estuvo en la agenda política, y desde hace tres años toda la sociedad pudo empaparse en este debate y empezar a pensar estos temas en otra perspectiva.
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Por su parte, Vargas cataloga a estas dos leyes como bisagras que le permitieron a las organizaciones sociales posicionarse desde otro lado y avanzar en problemáticas relacionadas a la salud, el trabajo y la educación, sobre todo en comunidades vulnerables como la trans.
Es una ley que hay que tomar como ejemplo porque posibilita, por medio del matrimonio, que las personas accedan a la jubilación y a la obra social, indicó Andrea Dallosta, militante por los derechos LGTTB.
De todas maneras, Dallosta sostiene que aún hay problemáticas urgentes que la 26.618 no ha solucionado. Tal es el caso de la imposibilidad de inscribir con el nombre de los dos padres/madres a los hijos de parejas del mismo sexo que no quieran pasar por el registro civil.
Para Vargas, otro de los temas que aún deben resolverse son los códigos Contravencionales de la provincia, es algo contradictorio que sigue pendiente.
Por otro lado, este año en la provincia, se instauró el 15 de julio como el Día Provincial del respeto a la Diversidad Sexual e Identidad de Género, por medio del cual se realizarán jornadas de reflexión y distintas actividades culturales, recreativas y formativas, a fin de ayudar a generar respeto y conciencia sobre la riqueza de la diversidad, el derecho a la igualdad y en contra de la discriminación por orientación sexual e identidad de género.
Mientras tanto, la visibilidad de la comunidad LGTTB y la necesidad de instalar en la sociedad la igualdad de derechos y la contención de los grupos minoritarios siguen siendo las luchas diarias por la inclusión.

