A partir de los últimos días de noviembre, el precio del pollo y del huevo podría sufrir un incremento debido a que las altas temperaturas afectan la producción. Se estima, que esta suba, que se producirá en las granjas, puede ser trasladada a los comercios, por ende al consumidor final.
A finales de noviembre las temperaturas empiezan a influir en la producción y la oferta cae, por lo que el precio puede llegar a modificarse a nivel granja (al existir menos oferta el valor de la unidad tiende a subir). Los intermediarios pueden aprovechar esto y aumentar más el precio, advirtió a SITIO ANDINO, Mario Maroto, titular de la Unión Avícola Regional Andina (UARA).
Esta actitud que suelen adoptar los comercios (intermediarios) que venden estos productos, cuando en la granja hay un aumento de precios, no la llevan adelante cuando sucede lo contrario, es decir cuando los valores en estos establecimientos caen.
En estos últimos meses se ha producido una baja importante en el precio del pollo y el huevo a nivel granja porque ha habido una sobreoferta en el mercado, pero esta disminución, en general no se ha visto transmitida al público, indicó Maroto.
Las trabas en las exportaciones, el aumento de la producción por las favorables temperaturas y la baja en el consumo, hicieron que en el mercado avícola haya una sobreoferta por lo que los precios sufrieron una caída.
En agosto, en el supermercado, la media docena de huevos costaba entre $7 y $7,40, mientras que hoy se vende entre $5,40 y $5,70, comentó el titular de la UARA.