Al igual que otros sectores de la economía, los productores mendocinos no están pasando por un buen momento, sobre todo los que exportan. Los costos aumentaron muchísimo, y nosotros no podemos modificar los precios porque nuestros clientes del exterior no comprenden que le incrementemos un 25% los precios por año, expuso a SITIO ANDINO, Adriano Cesaroni, representante de la firma Olivi Hnos., una de las aceiteras más importante de la provincia.
La situación que expuso Cesaroni, parece ser la misma o similar a la que están atravesando varios mendocinos que exportan sus productos. Nosotros como exportadores hacemos ingresar dólares al país, a veces esperamos que por lo menos no nos pongan palos en la rueda para trabajar o en el momento de tener que importar algo, ya que traemos beneficio al país, comentó Cesaroni.
La fábrica Olivi Hnos. S.A, con domicilio en Palmira, San Martín, vende aceite de uva y de oliva a México, Chile, Brasil, Estados Unidos y China. La firma exporta casi el 80% de su producción.
La actividad, en momentos se ve comprometida por la falta de insumos provocada por las trabas en las importaciones. A este desalentador panorama se le suma el aumento de los costos, las retenciones y la falta de un dólar competitivo, que no permite ganar nuevos mercados.
Este es el único país que castiga a los exportadores, dijo Cesaroni. Uno cobra en 90 días y las retenciones las tenés que pagar el mismo día que exportas. Retenciones que no son sólo sobre el producto, sino que cuando es envasado la retención es sobre la caja, la botella, etc., completó.
Con respecto al incremento de los costos, este reduce ampliamente los márgenes de rentabilidad ya que el productor no puede subir los valores acorde a la inflación. Los costos han aumentado muchísimo, el que vende en el país aumenta los precios según la inflación, nosotros no podemos modificar los precios porque nuestros clientes no comprenden que le incrementemos un 25% los precios por año, expuso el productor.
A la pequeña y mediana empresa no la consideran, ellos (por el Gobierno) se conforman con la plata de la soja, y lo demás no existe, pero existimos y damos trabajo. Estamos complicados, concluyó.