El Gobierno Provincial está en la búsqueda de herramientas que le permitan dilatar la conciliación obligatoria y, paralelamente, diseña estrategias para minimizar el impacto que los más que probables paros puedan tener en el sistema, previendo que la paritaria no llegue a buen puerto.
La negociación salarial entre los gremios de la salud y el gobierno está completamente atascada. El ejecutivo jugó fuerte con la publicación de simulaciones para probar que con la última oferta los sueldos del sector se incrementan cerca de 40% y que no puede ofrecer más dinero que ese.
Los sindicatos insistieron en rechazar la última oferta y acudieron a la suba en la recaudación como argumento para pedir más incremento para la negociación 2012.
En el ministerio de Hacienda aseguran que no están en condiciones de asegurar los pagos hasta fin de año si se mejora la oferta y en la gobernación el propio Paco Pérez explicó que No hay más posibilidades.
El conflicto se encamina así a una nueva serie de paros: antes, el ejecutivo gestionará una prórroga de la conciliación obligatoria y recurrirá a la Comisión de Garantías para presionar a los sindicatos para que no paralicen los hospitales.