Un 83% del presupuesto
El diagnóstico, al mismo tiempo, pone de relieve cómo algunos tributos han perdido peso en la balanza fiscal de Mendoza, habida cuenta del Programa Plurianual que recorta año a año desde 2017 algunos puntos (o décimas) para un listado de actividades económicas. Aún así, inclinan la balanza en la última década.
"Ingresos Brutos es la principal fuente de ingresos corrientes provinciales; representó 46% del total en 2019, 6 puntos porcentuales más que en 2010, pero 11 menos que el máximo en 2015 (57%). Su peso relativo se redujo resultado del programa plurianual desde 2017 y de la posterior adhesión al Consenso Fiscal. En 2019, representó casi $8 de cada $10 de recaudación provincial", reseña en su evaluación el economista Gustavo Rivarola, asesor del CEM.
Aún así, sin llegar a ser la contracara, tanto el pago de patentes como del Impuesto Inmobiliario estuvieron varios escalones por encima en la performance recaudatoria del 2020. En el primer caso, a setiembre ya habían ingresado $4.209 millones, equivalente al 84,1% del total proyectado en la pauta anual de recursos y gastos.
En tanto, el tributo aplicado a los bienes inmuebles acumuló 70,9% al cabo de los primeros 9 meses del 2020. Esto es, algo más de $350 de cada $1000 percibidos del total de recursos provinciales, y un 20% si se mira la composición de los de tipo tributario.
Las restricciones del Covid-19 "tuvieron y tienen consecuencias sobre familias y empresas, el Estado provincial y sus cuentas" para el CEM, que calificó como "atípica" a la ejecución presupuestaria. Pero además, con una caída de alrededor del 10% en la actividad económica este año "los ingresos del sector privado se ven afectados y, con ello, también del sector público", ante lo cual el equipo técnico del Consejo proyecta que los recursos corrientes alcanzarán el 83% de lo presupuestado.
Esto afecta a las erogaciones corrientes que tampoco, según el análisis, se ejecutarán conforme lo planeado, para "adecuarse a la disponibilidad de recursos", que experimentan una caída real del 14%.
Recursos no tributarios y el peso del aporte nacional
De la mano de la profunda crisis del sector petrolero provocada por la caída del consumo que sacudió a la producción, el débil aporte de las regalías hidrocarburíferas también quedó evidenciado en los resultados para el fisco mendocino.
Es que de los $10.531 millones previstos, hasta setiembre las compañías liquidaron un 50%. Sin embargo, los casi $5.900 millones representaron 37% de lo acumulado en concepto de recursos no tributarios al cabo del 3er trimestre.
¿Y los recursos de origen nacional? Indudablemente cobraron mayor relevancia en el marco de la pandemia, en una década en la que representaron más de 50% de los recursos corrientes. Al mismo tiempo, durante el 2020 "la incidencia de los recursos provinciales, que había aumentado en los últimos años, volvió a caer este año en el marco de COVID-19. La Coparticipación Federal más los regímenes especiales son la primera fuente de recursos corrientes".
7 años de resultados negativos
El repaso de la evolución de los recursos corrientes, en términos reales, permite ver en secuencia cómo la recaudación viene resintiéndose, con algunos altibajos, al menos desde 2013.
Ese año, aunque los ingresos provinciales de la mano de los impuestos crecieron, se registró una caída del 19% en los ingresos no tributarios. Algo que se emparejó "para abajo" entre ese ciclo y el 2014 en el orden del -2%, para luego llegar al -10% al año siguiente.
Luego sobrevendría un 2015-16 en el que los no tributarios sostuvieron el balance con un repunte del 21%, la antesala de otro ciclo positivo, el último, en 2017: fue la última vez que la recaudación provincial llegó al 6% interanual, variación que se redujo 3 puntos para 2018, previo a dos años de evolución negativa.
Pese a arrastrar una década de déficits operativos y a un año difícil como el 2020, Rivarola vaticina "un superávit corriente en torno del 1% y un déficit operativo que rondará el 2,5% de los recursos corrientes. La respuesta final dependerá, fundamentalmente, del comportamiento de los recursos y erogaciones corrientes, y de la inversión pública en el último trimestre del año".
Estado versus sector privado
Una percepción traducida a números por el Consejo Empresario es el crecimiento del Estado provincial que, aún tras una década de déficit operativo, resulta en relación inversamente proporcional a la evolución de la economía en su conjunto.
De acuerdo a la mirada retrospectiva, el peso del sector público "a finales de 2019, era casi 50% mayor que hace 10 años y el doble respecto de 2005. Los esfuerzos del último lustro por racionalizarlo, apuntando a una mayor eficiencia y eficacia en la prestación de servicios han sido importantes, pero solo lograron estabilizarlo, con vaivenes, en torno del 25% del PBG".
Según las conclusiones del análisis "el Estado creció más que la economía en su conjunto y el sector privado, genuino creador de oportunidades, de valor agregado y de empleo, se achicó". Sin embargo, augura, al cierre del 2020 "una reducción de 1,6 puntos porcentuales del peso" del sector público en la economía local.
La reducción de la presión tributaria (si sigue el Programa Plurianual de recorte de alícuotas) es uno de los factores observados para hacerlo posible. "Los desequilibrios fiscales no se resuelven con aumentos impositivos, sino apelando a la eficiencia del gasto y mediante la plena vigencia de herramientas como las establecidas en la Ley de Responsabilidad Fiscal, que establecen fondos anticíclicos para atender situaciones coyunturales que, de haber existido, podrían haber ayudado a paliar con mayor celeridad las consecuencias sanitarias y económicas de la pandemia".
El restante: el achicamiento del Estado, una política, de la mano de la racionalización de la planta de personal, considerada "positiva" luego de haber aumentado 22,5% entre 2009 y 2015, el triple del crecimiento poblacional, y tras disminuír 6,6% en los últimos 4 años.
"Entendemos que Mendoza debe debatir cuál es el tamaño del estado que puede financiar para asegurar el crecimiento y la creación de empleo que nos permita reducir los niveles de pobreza actuales", concluye el informe que, no obstante, estima que este año termina con un aumento de "la incidencia del gasto en personal en el total de las erogaciones corrientes".
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