Desde que comenzó la pandemia por coronavirus, mucho se ha hablado del uso y desuso de tapabocas, mascarillas o barbijos.
Desde que comenzó la pandemia por coronavirus, mucho se ha hablado del uso y desuso de tapabocas, mascarillas o barbijos.
Y es que existen grandes cantidades de personas que, aún a estas alturas y sin importarles la situación vírica en su zona, se niegan a utilizar tapabocas cuando se encuentran en la vía pública o con otra gente.
Para verificar qué origen tiene esta negativa al uso de tapabocas, un grupo de científicos brasileños estudió, entre marzo y junio de este año, a 1.578 adultos brasileños de 18 a 73 años que se rehusaban a colocárselo.
Tras las encuestas pertinentes, los investigadores llegaron a la conclusión de que estas personas tenían:
Una vez reconocidos los móviles de las personas, los investigadores identificaron dos patrones bien marcados: uno antisocial y otro empático. El primero, por supuesto, se resistía a acatar las medidas contra el COVID-19, mientras que el empático las cumplía.
Dichos móviles, sumados a hostilidad, impulsividad e irresponsabilidad, conformaron el espectro de características de personas diagnosticadas con trastorno antisocial de la personalidad.
"Al no reaccionar a los sentimientos provocados por otras personas, estarían demostrando que no les importa mucho el bien común", concluyeron en el estudio realizado.

