Después de meses de analizar ofertas de distintos grupos interesados, los hermanos Daniel y Omar Garbarino finalmente vendieron la cadena de electrodomésticos y viajes homónima al empresario asegurador y dirigente de San Lorenzo de Almagro, Carlos Rosales. La operación, que había comenzado con un pre-acuerdo el 22 de mayo, incluye también a Garbarino Seguros, Compumundo, Digital Fueguina, Tecnosur y Fiden, las restantes unidades de negocio del grupo.
Así lo confirmó el nuevo dueño y titular de Grupo Prof a través de un comunicado, luego de concretarse el traspaso de acciones que hizo efectiva la compra, corolario del due-dilligence sobre los activos adquiridos. Según se informó, el objetivo es la "continuidad e incremento" de la nómina de 4.325 empleados, en más de 200 puntos de venta y 32 centros de distribución logísticos: en Mendoza tiene 5 sucursales entre Ciudad, Godoy Cruz, Guaymallén, San Martín y San Rafael.
Rosales, actual protesorero del club azulgrana que preside el empresario mediático Marcelo Tinelli, destacó "el enorme desafío que implica poner en marcha el nuevo plan de negocios y expansión de la mayor cadena de retail del mercado argentino. Una empresa de 69 años de historia con un importante capital humano que ha sabido apostar a la omnicanalidad, integrando las ventajas del mundo físico y online para adaptarse a nuevas tendencias de consumo, siendo la segunda empresa de comercio electrónico del país".
A propósito de expansión, el nuevo propietario de Garbarino, que acordó la salida de los hermanos Garbarino pero mantendrá al actual CEO, Carlos García, prevé una inversión de $2000 millones hasta el año 2022 para el desembarco regional de la cadena, según indicó El Cronista. En una primera etapa, en Uruguay, Paraguay, Bolivia y Ecuador, donde el retail aún no tiene tanto peso.
Aunque no trascendió el monto de la transacción, Rosales deberá esperar el saneamiento de las cuentas del grupo, que venía complicado. Es que la firma llegó a acumular deudas por más de $12.000 millones entre bancos (casi 40% de ese total, sobre todo a Galicia y Santander) y proveedores comerciales, que aceptaron quitas de entre 35% y 75% a cambio de financiar el pago en 18 meses.
No es el único jugador del negocio retail sumido en dificultades financieras. También Ribeiro había suscripto un acuerdo (stand-still) con los bancos que son acreedores del 65% de su pasivo de más de $942 millones. Al comienzo de la pandemia, la cadena que impuso la modalidad de las "minicuotas" había estirado el plazo de negociaciación para captar la voluntad del 35% restante.