Finanzas

Ribeiro complicado: no pagó vencimientos y busca reestructurar su deuda este año

Por Sección Economía

La historia reciente de complicaciones financieras de la cadena Ribeiro producto de un pasivo de casi $1.000 millones, agudizada por la cuarentena, escribe un nuevo capítulo. Es que si bien algunas sucursales reabrieron desde el 13 de abril en horario reducido, el grupo no pudo afrontar nuevos vencimientos esta semana y ahora busca reestructurar toda su deuda al año 2020.

En concreto, Ribeiro, que ya en 2019 había solicitado el procedimiento preventivo de "empresa en crisis" en busca de ayuda para pagar salarios, debía cancelar intereses de dos series de Obligaciones Negociables al martes 26 de mayo último, algo finalmente incumplió. Según se expuso, por "falta de flujo de fondos suficientes" a pesar de que sus sucursales siguieron operativas para comercio electrónico, y a partir del 13 de abril habían vuelto a operar, primero para cobranzas y luego con venta al público en horario reducido.

"En ese contexto, hemos desplegado muchísimos esfuerzos en el funcionamiento y optimización de las operatorias e-commerce, alcanzando resultados alentadores en la medida en que los flujos de abastecimientos se normalicen. El posible avance hacia una progresivo restablecimiento del sistema de ventas y los resultados esperables de medidas adoptadas para mejorar el rendimiento de diversos canales, han posibilitado un marco de trabajo para diseñar, sobre bases serias y razonables, una reestructuración de todos los vencimientos del año 2020", señaló la firma a través de un comunicado con la firma de su presidente, Manuel Ribeiro.

Si bien desde la compañía admiten que "se normalizó la rendición diaria de las cobranzas a los fideicomisos financieros con oferta pública" también señalan que "el nivel de actividad comercial no proporciona los flujos de fondos suficiente para atender todas las obligaciones de la sociedad". Y que "los factores extraordinarios sean superados y sea posible la normalización de la operación".

Cabe recordar que, antes de la pandemia, Ribeiro había alcanzado un acuerdo (stand-still) con los bancos que son acreedores del 65% de su pasivo de más de $942 millones. Y ganó tiempo para reperfilarlo hasta el 31 de marzo y oxígeno para lograr un pacto similar por el 35% restante. 

La cadena tiene más de 100 años de historia: nació en 1911 en la ciudad de Villa Mercedes, provincia de San Luis, y se expandió por todo el país con su modelo de préstamos a los consumidores y "minicuotas". Actualmente, la empresa cuenta con unos 1.550 empleados y 85 sucursales. 

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