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Desde que empezó la pandemia la base monetaria se expandió más del 36%

Por Miguel Ángel Flores

La emisión monetaria es una de las variables que más preocupa desde que se agudizó la crisis sanitaria por el coronavirus, con su duro correlato en la economía argentina. Se sabe: con la urgencia de sostener al aparato productivo y pocos recursos, el Gobierno recurrió a la emisión de deuda y a inyectar más dinero circulante, cuya base desde que la pandemia se instaló entre nosotros ya es 36,4% mayor y mantiene abiertos los interrogantes acerca de su impacto inflacionario.

Cabe recordar que la base monetaria es el total del dinero que circula en el país, o sea, lo que tenemos en el bolsillo, más lo que tienen los bancos y la cuenta corriente del BCRA (Banco Central de la República Argentina). El registro diario del organismo a principios de marzo superaba los $1.727 millones. Al 6 de mayo era de $2.357 millones, y para el viernes 8 de mayo, más de $2.460 millones. 

Aunque creció sostenidamente primero y tuvo altibajos y mesetas en abril, la curva se mantuvo creciente con un salto sobre todo desde fines del último mes. Varios factores juegan para entenderlo, y también vale analizar el ritmo mensual al que fue acomodándose esa base, sobre todo al considerar que sólo en marzo, salieron a la calle más de $576 mil millones. 

Luego de alcanzar su pico del mes al cabo de la primera semana, abril empezó a dibujar una pendiente hasta terminar en el nivel más bajo desde antes de iniciarse la cuarentena.

"Durante abril el Banco Central sacó pesos del mercado a través de pases y Leliqs. Absorbió casi 425 mil millones, pero emitió más de 580 mil millones", analiza el director de la carrera de Economía de la UNCuyo, Pablo Salvador.    

Por allí pasa la inquietud: cuánto más dinero seguirá emitiéndose. Es que entre el último día hábil de abril y el primero de mayo, el aumento fue de 29% en apenas un fin de semana.

Una semana de mayo = marzo

Ese salto en cuestión de días se atribuye a pases interbancarios y transferencias de utilidades al Tesoro entre el 4 y 5 de mayo, que sumaron casi $620 mil millones. Hay que restarle apenas unos $30 mil en concepto de Leliqs, la variable utilizada por el Central para mejorar la tasa de plazos fijos y así los pesos no se conviertan en dólares.

Con todo, Salvador advierte que "en lo que va de mayo la expansión superó a todo en marzo". Pero para ver el real impacto en los precios habrá que esperar a salir de la parálisis provocada por la pandemia, esto es, cuando, según se espera, se reactive la demanda de pesos en el mercado.

"Indudablemente está aumentando mucho la oferta, pero hay que ver cuanto sube la demanda, ya que si no acompaña significa inflación. Hay gente que prefiere tener dinero guardado, con lo cual no se reflejará en el IPC (Índice de Precios al Consumidor) de mayo o junio sino a mediano plazo, pasada la cuarentena", resume el economista.


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