Es equivocada la idea de que es más seguro tener mujeres en cargos gerenciales, de que ellas son menos proclives a derrochar las finanzas de un banco; y los políticos deberían tomar nota de eso, según una investigación publicada por el Bundesbank.
Los directorios de las entidades bancarias que elevan la proporción de representantes del sexo femenino "tienen un manejo del negocio que conlleva mayores riesgos", concluyeron los autores de un extenso estudio de las compañías financieras alemanas que acaba de ser presentado por el banco central del país.
También aseguran que los equipos de ejecutivos más jóvenes asumen más riesgos, pero cuando son más los profesionales con doctorados en gestión, sucede lo contrario.
Los resultados, que refutan la idea de que las gerentas son menos propensas a asumir riesgos, podrían generar polémica en el ámbito político. Ursula von der Leyen, ministra de Trabajo de Alemania, es uno de los políticos europeos que impulsan medidas más fuertes para elevar la representación del sexo femenino en las juntas de directores.
Esa presión política está basada en el deseo de una mayor igualdad de género, aseguran los autores del informe, pero se habla poco del impacto que ello tiene sobre el comportamiento corporativo. Sus conclusiones "sugieren que ese impacto debería tenerse en cuenta en el debate sobre la política pública".
Los tres autores son Allen N. Berger, de la Universidad de Carolina del Sur; Thomas Kick, del Bundesbank; y Klaus Schaeck, de Bangor University. Si bien publicó el informe, el Bundesbank ayer aseguró que los resultados "no necesariamente reflejan la opinión del banco central alemán o de su personal. El puesto de vicepresidente del directorio del Bundesbank corresponde a una mujer, Sabine Lautenschläger.
Los responsables de la investigación, que estudiaron equipos de ejecutivos que se desempeñaron el sector bancario alemán desde 1994 hasta 2010, contaron que la principal razón de sus hallazgos es que las ejecutivas tienden a tener "significativamente menos experiencia" que sus pares hombres y que la falta de experiencia las lleva a asumir riesgos.
Probablemente se introduzcan en terreno menos polémico cuando aseguran que al bajar la edad promedio de los miembros del directorio sube la toma de riesgo. Una reducción de cinco años en la edad promedio de la junta de directores eleva 2,66 la relación entre activos ponderados al riesgo y activos totales.
Fuente: Cronista


