De cara al tratamiento de la reforma de la ley 7722 en la Legislatura, el presidente de la UIM (Unión Industrial de Mendoza), Mauricio Badaloni, volvió a insistir en la necesidad de rediscutirla, y descartó que se intente una aprobación "express", dado que viene analizándose desde fines de 2018. Lo hizo tras un encuentro organizado por Aderpe (Asociación de Empresas de Rodríguez Peña) junto al CEM (Consejo Empresario Mendocino) con distintos sindicatos para analizar la marcha de la iniciativa en el recinto, y fijar una agenda de trabajo conjunta.
Tras reconocer que Mendoza es una de las regiones que buscan reactivar proyectos mineros, el empresario y dirigente, en diálogo con radio Andina, fue crítico respecto de la polémica por la contaminación del agua.
"Lamento que mucha gente hable desde el desconocimiento: no es un tratamiento express o entre gallos y medianoche de la reforma, esto viene analizándose por lo menos desde hace un año. Se habla de una manera muy liviana acerca del agua, dada la posibilidad de contar con la "policía minera" para asegurar el control social", señaló Badaloni.
Al mismo tiempo, destacó la labor del Clúster asociactivo energético promovido desde la UIM y que incluye tanto a energías renovables como a la minería y el petróleo, con asistencia y capacitación a pymes que puedan ser potenciales proveedoras de distintos proyectos.
A propósito de potencialidades, el titular de la entidad le puso números al impacto económico de la minería en tiempos de recesión: a su criterio al menos un 70% de la recaudación de impuestos "queda en el lugar" gracias a la actividad, con salarios que oscilan entre los $120 mil a $150 mil.
Badaloni, al centro de la foto, en la reunión de Aderpe.
Factor Jáchal y cambio climático
"La única forma de frenar el cambio climático es a través de la minería, con la fabricación de paneles fotovoltaicos que permitan avanzar en la generación de energías limpias", consignó el empresario sobre el impacto en el medioambiente y la posibilidad de un "control social".
Badaloni puso como ejemplo a Jáchal, en el ojo de la tormenta en su momento con Barrick por el derrame de solución cianurada en el río, al señalar que "el 80% de los alimentos que se producen en ese lugar están comprometidos para colocar en Canadá, Australia y China. Además, los mismos habitantes de Jáchal pueden recoger con una probeta muestras de agua y someterlas a análisis si tienen dudas".
San Juan ha mejorado "en un 70% su eficiencia energética, con un buen porcentaje de su territorio irrigado. Mendoza cubre apenas el 4%, y además sigue regándose a manto, con el derroche que eso implica", enfatizó al mismo tiempo, para subrayar además que para mejorar "se necesitan inversiones millonarias, que el Estado no puede hacer".
Compre mendocino
A su vez, en su carácter de presidente de la UIM, Badaloni se despegó de un supuesto apoyo excluyente a la minería. "Mañana, si es necesario, haremos lo propio con la industria basada en el conocimiento y otras actividades también".
Consultado acerca de la garantías para un auténtico "compre mendocino", en virtud del antecedente del fracaso de Vale, Badaloni fue claro.
"Fuimos muy críticos de Vale. Lo que pedimos es que las empresas presenten un plan que explicite como van a derramar en firmas locales, pero a su vez estas deberán ajustar sus estándares de calidad a nivel internacional. Estamos trabajando con organismos como el IDITS y el INTI en la certificación de calidad para que puedan estar en condiciones de competir y dar la talla".
En tal sentido, puso como ejemplo el proceso de Portezuelo del Viento, una "punta de lanza" para el programa de capacitación de proveedores pyme que lleva adelante el clúster energético.