Aunque todavía no se observa un boom de las ventas externas, se puede comentar que, por un dólar más caro, el poder de compra de los exportadores ha mejorado notoriamente, a pesar de las mayores retenciones. Eso se ha podido aprovechar más en la región pampeana, y en parte de la Patagonia, advierte un informe del Ieral de la Fundación Mediterránea, que marca también el poco dinamismo y una recuperación mucho más leve de las exportaciones de Mendoza si se las copara con lo que ocurre a nivel Cuyo, con San Juan y San Luis, y a nivel país.
La región Pampeana es de las más exportables, y por lo tanto, se beneficia más con un dólar más caro. Lo inverso con la mayoría de las jurisdicciones norteñas del país. En el caso de Mendoza queda en evidencia una vez más el atraso que sufre el sector exportador, ya que si bien muestra crecimiento en los primeros meses de 2019 (el relevamiento llega hasta abril de 2019) esta expansión (del 4% interanual) es mucho más baja que el crecimiento del 7% que experimenta San Luis o el 9% que crecieron las exportaciones de San Juan.
Resumiendo, el motor externo ha ayudado a compensar las fuerzas contractivas de la economía. Y ese impulso positivo se ha notado más en la región Pampeana, que es más exportadora, y por el contrario, mucho menos en las regiones norteñas, advierten desde el Ieral de la Fundación Mediterránea. En Mendoza esta recuperación es mucho más leve y su impacto en el resto de la economía es mucho más acotado que en otras regiones del país.