Fórmula Uno: el reto será desbancar a los poderosos Red Bull
El Gran Premio de Australia pondrá en marcha el Mundial de la Máxima. Sebastian Vettel, es el favorito, pero este año habrá más paridad entre las escuderías. Esta noche, a las 22.30, comienza la actividad en Melbourne.
Sobre el papel se presenta el dilema de si Red Bull y su piloto alemán Sebastian Vettel (vigente campeón del mundo) continuarán su dominio absoluto en la consecución de 'pole positions' (primeras posiciones en parrilla), victorias y títulos, una superioridad que monopolizó en el último campeonato.
Otra de las claves será cómo funcionará el nuevo reglamento que entra este año en vigor: aerodinámica, prohibición de difusores o escapes 'soplados', cambios de trazada al defender la posición o no permitir coches 'doblados' cuando sale a la pista el coche de seguridad, entre otras cosas.
Tomando como referencia la última semana de las pruebas de invierno que se llevaron a cabo a principios de marzo en el circuito español de Montmeló, en Barcelona, hay algo más de un segundo de diferencia por vuelta (un segundo y tres décimas, exactamente) entre el primer clasificado y el último.
Si los aficionados quieren ser optimistas, pueden tener una excusa, ya que en la pretemporada varios equipos (McLaren, Ferrari, Mercedes, Renault) dieron un paso al frente mientras que los vigentes campeones (Red Bull) terminaban de ajustar el motor Renault que usarán en su nuevo RB8 (coche para 2012).
Sin embargo, tras lo visto en los dos últimos años, la hipótesis más realista es que Red Bull afronta con calma la pretemporada, viéndose superado por algunos de sus rivales, pero se pondrá las pilas cuando arranque definitivamente el gran circo y pronto estará preparado para ganar.
Lo que parece evidente es que Red Bull es el favorito indiscutible, sobre todo cuando el campeonato supere las cuatro carreras exóticas iniciales (Australia, Malasia, China y Bahrein) y se adentre en los circuitos europeos (Barcelona, Mónaco, Valencia y los siguientes). En estos Grandes Premios, generalmente con circuitos rápidos y temperaturas menos extremas, Red Bull parte con ventaja porque llega con buena parte de los deberes hechos desde 2010 y 2011, mientras que sus rivales van siempre un paso por detrás.
Las opciones del resto de equipos pasan porque uno de ellos, por ejemplo McLaren (uno de los más destacados en los test invernales), comande el campeonato con autoridad desde el inicio y logre una renta considerable en las cuatro primeras carreras. De lo contrario, si la marca de la bebida energética vuelve a reinar desde el principio, acaparando primeras posiciones los sábados y victorias en carrera los domingos, la temporada puede volver a sentenciarse pronto.
Hay que tener en cuenta que la Fórmula 1 no es una ciencia exacta, ni mucho menos, y que sus resultados no siempre son lógicos o coherentes. La prueba de ello es que, mientras cinco de los seis mejores equipos de 2011 (Red Bull, McLaren, Ferrari, McLaren, Mercedes y Sauber) siguen con los mismos pilotos, todos los demás han cambiado a uno de ellos (Force India, Williams, Caterham y Marussia) o incluso a los dos (Lotus, Toro Rosso y HRT).
Así que esta temporada habrá cinco novedades importantes en la parrilla: el finlandés Kimi Raikkonen y el francés Romain Grosjean (Lotus), el alemán Nico Hulkenberg (Force India), el español Pedro de la Rosa y el indio Narain Karthikeyan (HRT). Además, habrá dos debutantes, que son los franceses Jean-Eric Vergne (Toro Rosso) y Charles Pic (Marussia, antes Virgin).
Por si todo esto no fuera suficiente para saciar el apetito de los aficionados a la máxima competición automovilística, también regresa este año el Gran Premio de Estados Unidos, que se disputará por primera vez en Austin (Texas), cerca de la frontera con México y en una zona desértica.
Por último, los nuevos neumáticos Pirelli que usarán todos los equipos serán más blandos y tendrán más colores en los laterales que los de la temporada anterior, por lo que las carreras serán aún más divertidas de seguir.
Arranca el espectáculo en Melbourne (Australia) señores. Y es por eso que el mundo se frota las manos.