La fábrica de porcelanas Verbano, ubicada en Capitán Bermúdez, Santa Fe tomó la decisión de suspender a sus 135 trabajadores por el plazo de un mes a partir del 1º de Abril. Según indicaron los empleados y el sindicato, la medida está vinculada a varios factores que impactaron en la actividad
La empresa Verbano que produce una de las vajillas de porcelana italiana más reconocidas en el país y en el mundo combinando tecnología de punta con trabajo artesanal, desde hace 14 meses atraviesa una situación difícil debido a la caída del mercado interno. La planta que tiene una capacidad para fabricar 12 mil platos diarios y por su ecuación productiva de escalas, desde hace varios meses, no supera las 1.500 unidades vendidas.
Al achicamiento del mercado se le suma el encarecimiento de los costos fijos donde los servicios cobran especial protagonismo. "De gas, la empresa paga un millón doscientos mil pesos y de luz 450 mil que hoy es muy significativo", explicó a LPO José Aguirre, secretario general de ceramistas.
Esta situación obligó a la empresa a tomar medidas para mitigar la crisis y con el acuerdo del gremio dispuso la suspensión por un mes de sus 135 trabajadores: "Si no se hace esto, el costo será mucho más caro para los trabajadores", señaló Aguirre.
Desde el sindicato destacaron la buena predisposición del grupo Faiart que administra la empresa desde 1995 cuando se hicieron cargo de la firma luego de haber estado cerrada durante tres años:
"Tranquilamente podrían haber cerrado e invertir en la timba financiera. Sin embargo, los dueños -de capitales portugueses- están preocupados por sostener el empleo. Cuando nos convocaron pensamos lo peor y terminamos acordando el cierre durante 30 días para que la empresa, durante ese período, venda la mercadería que tiene en stock".
Confían en que, con las ventas y el ahorro en el pago de los servicios y del 45% de los sueldos, puedan recaudar unos 13 millones de pesos para afrontar las obligaciones con proveedores y compra de materias primas para seguir sorteando la crisis y evitar el cierre.
El otro aspecto que alimenta la incertidumbre es la falta de créditos y las altas tasas que impiden que una firma sólida cómo Verbano pueda recurrir a una herramienta tan fundamental como la financiación. De hecho, el dueño de un importante bazar rosarino reconoció que hasta hace cuatro años era imposible abrir una nueva cuenta por la demanda que sostenía la fábrica: "aunque pagaras por adelantado un camión no te vendían porque estaban atrasados cinco meses con la entrega", contó el empresario.
A su vez, desde el Sindicato de Ceramistas le reclamaron a la provincia la posibilidad de competir en las licitaciones: "Jamás, en 20 años, el gobierno de Santa Fe nos compró un solo plato. Toda la vajilla se la compran a importadores de China", afirmó José Aguirre.
"Es tremendo el impacto negativo en nuestro sector de tarifazos, importaciones, caída de poder adquisitivo de los trabajadores. Hoy es Verbano, donde se logró acordar parte del sueldo en abril, pero en mayo no sabemos que puede pasar. Para el mercado interno de la ciudad van a faltar 6,3 millones de pesos y eso afecta a todos los negocios donde hoy ya se vende carne en cuotas", concluyó el dirigente gremial.