Impacto de la recesión

Mercado laboral en Mendoza: crisis, salarios deprimidos, género y sorpresas

Por Federico Manrique

El Indec publicó los datos del mercado laboral de Mendoza para el cuarto trimestre de 2018, período donde más se sintió el golpe de la crisis desatada a partir del shock devaluatorio, la recesión con pérdida de poder adquisitivo del salario, altas tasas de interés, caída de la inversión y destrucción de empleo.

Este "mazazo" económico golpeó de lleno en el mercado laboral, generando profundos cambios a tener en cuenta. Estas son las principales transformaciones:

1-Fuerta salto de la Población Económicamente Activa (PEA): La población que tiene trabajo, bueno o malo, en negro o en blanco, más los desocupados que "buscan activamente empleo" son los que integran la PEA. Al cuarto trimestre de 2018, la PEA subió al 47,9% de la población urbana de Mendoza. Esto marca un crecimiento anual (en relación al cuarto trimestre de 2017) de 3,3 puntos porcentuales. En cantidad de gente, según el Indec, la PEA pasó de 421.000 a 449.000 personas, esto es 28.000 personas más.

La PEA creció por dos factores: aumentó la cantidad de gente con trabajo y subió la desocupación en Mendoza. La población con empleo en la zona urbana de Mendoza en un año creció del 43,4% al 44,5%, esto es 1,1 puntos porcentuales más. La economía de Mendoza creó más empleo, permitiendo que la cantidad de personas con trabajo en la zona urbana pasara en un año de 409.000 a 422.000.

2-¿Por qué creció el desempleo si se generó más trabajo? La economía de Mendoza creó más empleo, pero la desocupación en la zona urbana casi se duplicó en el último año.

La desocupación en Mendoza saltó del 3,2% a 5,9% entre el cuarto trimestre de 2017 e igual período de 2018. En cantidad de gente, los desocupados pasaron de 12.000 a 26.000 en la zona urbana, según cálculos del Indec.

Lo que ocurrió en Mendoza durante el último año es que mucha más gente se lanzó al mercado laboral en busca de trabajo, que los nuevos puestos que la economía creó. Por eso, a pesar de que creció la cantidad de personas con empleo, la desocupación casi se duplicó.

3-Efecto devaluación del salario. Hay dos indicadores que muestran el efecto devastador de la devaluación con aceleración inflacionaria en los salarios: el crecimiento de la Población Económicamente Activa (PEA), que son los que tienen y buscan activamente trabajo (Ver Punto 1), y el crecimiento de la Subocupación Demandante, esto es la gente que tiene trabajo a jornada parcial o por pocas horas pero busca activamente un trabajo con mayor carga horario y mejor remunerado. La Subocupación Demandante creció del 7,6% de la población urbana del Gran Mendoza al 11,2%, una suba de 3,6 puntos porcentuales.

Incluso aumentó la cantidad de Ocupados Demandantes de Empleo (ODE), gente que ya tiene un trabajo pero busca otro mejor o un segundo empleo para recomponer su nivel de ingresos. En el último año, los ODE en la zona urbana de Mendoza pasaron del 12,6% al 19,1%, esto es 6,5 puntos porcentuales más en un año.

Mucha más gente que tiene trabajo está buscando un segundo empleo o cambiar el que tiene por uno mejor remunerado. Esto presiona sobre el mercado laboral.

4-Brecha de género más amplia. Las mujeres son el colectivo social más vulnerable y castigado por la crisis. Esto muestra los datos de empleo de Mendoza al cuarto trimestre de 2018 en relación a igual período de 2017.

La tasa de empleo entre los hombres en la zona urbana de Mendoza llega al 68,7% mientas que sólo el 44,3% de las mujeres trabaja. El 90,7% de los hombre de entre 30 y 64 años trabaja, mientras que sólo el 64,5% de las mujeres de este rango tiene empleo.

La desocupación en Mendoza golpea al 4,7% de los hombres, mientras que afecta al 7,4% de las mujeres. El 12,8% de las mujeres de hasta 29 años de edad de la provincia está sin trabajo, mientras que en los hombres jóvenes el desempleo llega al 9,7% 

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