Bodega del Fin del Mundo, la empresa ubicada en San Patricio del Chañar, Neuquén, propiedad de la familia Viola socia del empresario Eduardo Eurnekian, presenta su nueva línea de vinos Patagonia. Son seis etiquetas de vinos con el sello de la Patagonia argentina compuesta por un Red blend y un White blend, un Malbec, un Pinot Noir y un Extra Brut blanc de blancs a base de Chardonnay. Toda una línea que llega con la particularidad de ser específicamente desarrollada para el canal de vinotecas y restaurantes.
"Es una línea que lanzamos pensando en los cambios que hay en el consumo en Argentina y en cómo el consumidor busca hacer compras más inteligentes. A nivel interno ya está pasando lo que ocurre con distintos mercados en el mundo donde los canales de venta tienen distintas líneas de productos para ofrecer a sus clientes para que cada canal puede tener sus márgenes de rentabilidad y no haya diferencias de precios en el mercado. Pensamos en darle una línea exclusiva de vinos a un canal como es el de los restaurantes y vinotecas con un estilo y estética más joven que sigue hablando de la Patagonia como su identidad", afirma Ana Viola, directora de Marketing de Bodega Fin del Mundo.
"Es una línea de vinos que llega al público a $270 en el caso de los vinos y a $300 el espumante, y que tendrá un canal de venta exclusivo como es el de vinotecas y restaurantes", señala Ana Viola, antes de explicar que se trabajó específicamente en el diseño de este vino, tanto a nivel enológico como desde su packaging, para que sea diferente a lo que se puede encontrar en una góndola de supermercado.
-¿A partir de todo lo ocurrido en 2018, qué consideran que está demandando hoy el consumidor de vinos en Argentina?
-Es muy complejo desde ya, pero lo que está claro es que cambió la forma de consumo. El consumo inteligente se aceleró en el último tiempo con la crisis y hoy el consumidor en general no quiere pagar de más y asegurarse un producto que no lo defraude. No te puedo decir exactamente cómo es, porque estamos tratando de aprender todo el tiempo cómo cambia el consumo, pero creemos que es muy importante garantizar la relación calidad precio y hacer divisiones por canal de venta para evitar que los márgenes que impone cada canal no influyan en el precio final y afecten la percepción del consumidor. Queremos llevarle al consumidor de vino la mejor relación precio calidad y al cliente (punto de venta) darle la posibilidad de mantener sus márgenes en función de las necesidades y condiciones específicas de cada canal.
Ana Viola, directora de Marketing de Bodega Fin del Mundo.
-¿Esto responde a la necesidad de las bodegas de salir de la política agresiva de fijación de precios de los supermercados e hipermercados?
-Tiene que ver con un cambio de contexto donde es muy difícil sostener comparaciones de precios cuando los supermercados e hipermercados hacen ofertas de 4 x 3 o descuentos del 30% o 40% los fines de semana. Es muy difícil hacer un "trackeo" y saber cuánto se está pagando por un vino o cuál es su precio. Esto sumado a la inflación, que también complica las cosas, y la aparición de nuevos canales de venta como los supermercados asiáticos, que marginan menos los vinos y están sumando más productos a sus góndolas y ganando más clientes. El consumidor aprovecha toda esta dispersión y compra cuando hay buenos precios. Toda esta distorsión de precios hace que tengamos que hacer líneas de vinos específicas para evitar la competencia entre canales que termina por perjudicar a las bodegas y al consumidor. Para poder seguir estando en todos los canales y peleando mercado hay que generar líneas específicas.