Mendoza recibe hoy el 4º Congreso Nacional de Pymes Constructoras y el contexto económico enciende todas las alertas, castiga con singular dureza a las pymes y eleva los reclamos y pedidos de políticas específicas para proteger el empleo y evitar el cierre de empresas. En este contexto, las empresas constructoras más chicas piden cambios en los contratos de Participación Público Privada y que desde Nación se atienda con urgencia el financiamiento para obras de vivienda antes que los grandes proyectos viales.
"Se ha puesto énfasis en resolver los problemas de los corredores viales que si se hubiese hecho lo mismo para el desarrollo de viviendas podrían salir simultáneamente los programas y reactivar a muchísimas empresas que hoy lo necesitan", advierte Daniel Mafud, presidente de la Confederación de Pymes Constructoras de Argentina, entidad organizadora del congreso que se lleva a cabo hoy en el hotel InterContinental de Mendoza y del que participan unos 200 empresarios del país, junto con dirigentes nacionales y miembros del gremio de la UOCRA.
"La vivienda es absolutamente básica para el desarrollo de una sociedad", afirma Mafud, para quien es indispensable analizar lo que está pasando hoy en la coyuntura donde "no se puede permitir que caiga el empleo, que se deteriore más la industria y se reduzca aun más el mercado interno de consumo. Ese es un lujo que hoy no nos podemos dar".
Desde las pymes constructoras afirman que es indispensable "atender hoy la coyuntura (política activa en la construcción de viviendas) y después avanzar con las grandes obras de infraestructura (en este caso las rutas y corredores viales) en donde participan solo las grandes empresas.
Desde la Confederación de Pymes Constructoras se hizo una propuesta formal al Consejo Federal de Vivienda y al Secretario Nacional de Vivienda, que depende del Ministerio del Interior que conduce Rogelio Frigerio. En esa propuesta, lo que se busca es que se constituyan fideicomisos de garantía con los fondos Fonavi (dinero que se recaudan vía impuestos a las combustibles y van a parar desde la Nación a las provincias para financiar obras en viviendas, aunque muchos gobiernos terminan usando esos recursos para gastos corrientes).
Daniel Mafud, de la Confederación de Pymes Constructoras, y el mendocino Atilio Calzetta.
Con estos fideicomisos de garantías, explica Mafud, lo que se busca es que se avalen (respalden) los créditos que deben sacar las empresas constructoras que tienen que financiar proyectos de construcción de viviendas, tanto sociales como para la clase media. Lo que buscan las pymes del sector es paliar de alguna forma la falta de inversión que se viene a partir de la sanción de un Presupuesto con "déficit cero" para 2019 en el que la principal víctima del ajuste son los recursos para obra pública.
"La mecánica fue aceptada y se encomendó a la unidad Fideicomisos del Banco Nación a que estudie como implementar la operatoria", afirma Mafud, antes de admitir que el gran problema a resolver es a qué tasa de interés se van a terminar financiando las empresas que participen de este esquema, teniendo en cuenta las tasas de referencia en torno al 70% anual en pesos hoy en el mercado. Es clave resolver el problema de financiamiento que hoy tienen las pymes para permitirles en lo inmediato trabajar y en el corto plazo que las viviendas luego puedan ser pagadas por sus futuros habitantes.
En este punto, las pymes piden subsidio de tasas de interés hasta tanto se logren bajar las tasas de interés de referencia una vez que se calme el dólar y la inflación comience a retroceder.
El pedido formal de las pymes constructoras ahora está en manos de los funcionarios del Gobierno Nacional.