A pesar de los pedidos de nulidad respecto a pruebas y procedimientos en la causa por parte de Roberto Godoy Lemos y Fernando Luquez, los abogados defensores del sospechoso, la jueza Érica Sánchez no dio lugar a sus planteos.
Estos pedidos de nulidad de los abogados se basaron en cuatro puntos particulares de la investigación que llevó adelante la fiscal Claudia Ríos: en primer lugar pidieron no dar lugar a un informe policial respecto a la confesión espontánea que había hecho Di Césare tras su captura donde dijo ser el autor del crimen, una supuesta irregularidad en el allanamiento donde secuestraron el Ford Fiesta Kinetic del sospechoso donde hallaron sangre de la víctima, solicitaron una prórroga en la investigación por tres meses y, por último, que el detenido obtenga el beneficio de la prisión domiciliaria.
En primera instancia, entendió que en el momento de la confesión que hizo Di Césare, donde decía ser el autor del hecho, no fue coaccionado o "apretado" por parte del personal policial que lo detuvo en noviembre. En otro punto, la jueza explicó que cuando se realizó el allanamiento donde secuestraron el auto del imputado, en calle Alsinas de Maipú, fue pedido correctamente por teléfono y que fue "válido" por ser de caracter "urgente" a pesar de que se realizó de noche.
Por otro lado, también dio, en común acuerdo de las partes, una prórroga de tres meses para que continúe la etapa de recopilación de pruebas en el expediente. Por último, negó que Di Césare acceda al beneficio de la prisión domiciliaria porque entiende que existe un serio riesgo procesal en cuanto a que el sospechoso, por la posible pena que pueda recibir en un futuro juicio -arriesga perpetua-, podría darse a la fuga. Esto último porque cuenta con los medios económicos para poder hacerlo.
Entre las evidencias, se destaca las últimas llamadas y mensajes que intercambiaron y la sangre que luego fue hallada en el auto de Di Césare, que correspondía al perfil genético de la chica. En cuanto al móvil del ataque, la principal hipótesis sostiene que el acusado la atacó porque era "extorsionado" por la joven por un supuesto embarazo que nunca existió. González le pedía que se hiciera cargo de la paternidad pero el joven no quería.