El Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) que funciona bajo la órbita del Ministerio de Producción, busca crecer con fuerza en Mendoza. Con ese objetivo estima que este año entregará un total de $700 millones en nuevos créditos para empresas locales, lo que marcaría un crecimiento del 95% contra el total alcanzado en todo el 2016.
Las proyecciones del BICE en Mendoza fueron confirmadas por su director, Pablo García durante un evento de presentación llamado "Herramientas de Financiación para el Desarrollo" al que asistieron más de 50 empresarios de la provincia y fue organizado en el restaurante Francesco de Ciudad.
El BICE tiene en Mendoza una de sus oficinas regionales más importantes del país. En la provincia el banco opera como banca minorista y también como entidad de segundo grado para proyectos más grandes donde se busca el apalancamiento con otras entidades financieras. También trabaja con Sociedades de Garantías Recíprocas, en Mendoza es accionista de Cuyo Aval, y tiene en vigencia un convenio con el Gobierno de Mendoza por el que se subsidia hasta 3 puntos porcentuales en las tasas de créditos para inversión en malla antigranizo y riego para el sector vitivinícola y agrícola.
En diálogo con SitioAndino.com, el director del BICE explicó los planes del banco para Mendoza, las líneas y condiciones que se vienen. También habló sobre clima de inversiones y reactivación.
-¿Qué vinieron a presentar a Mendoza desde el BICE?
Estamos acercando los distintos instrumentos financieros que tiene el banco para las empresas y pymes de Mendoza. Tenemos el foco puesto en las pymes aunque también hay financiamiento para empresas más grandes. Para todas, tenemos una línea específica de crédito para las distintas etapas de desarrollo de una empresa, desde que nace y se bancariza a inclusión financiera, a líneas para inversión y bienes de capital para cuando van creciendo y líneas para pre y pos financiación de exportaciones. Luego también hay productos crediticios transversales orientados a energías renovables, software, y más.
-¿Qué recepción tuvieron de parte de empresarios de Mendoza?
Hay mucho interés, hay una energía y ganas de desarrollar nuevos proyectos. Nosotros estamos lanzando aquí una campaña específica de prefinanciación de exportaciones con una tasa fija en dólares del 1,5% anual; esto despertó mucho interés entre las empresas locales que hoy se tienen que financiar a tasas mucho más altas. Y también hubo muy buena aceptación con otro lanzamiento como es el Primer Crédito Pyme, que es un producto que tiene mucha demanda en la región y que busca asistir a empresas que no han logrado obtener créditos a largo plazo para que justamente puedan llevar adelante proyectos e inversiones a largo plazo.
-La economía no arranca salvo sectores puntuales y una de las causas es que la inversión todavía está en niveles muy bajos. ¿Hay un clima económico como para que las empresas y en especial las pymes inviertan?
Desde mi punto de vista es entendible que el sector privado haya retrasado sus decisiones de inversión. Veníamos de un período de mucha inestabilidad, sobre todo en los precios y las condiciones macroeconómicas, y los procesos de inversión son proyectos que llevan varios años. Un empresario que debe decidir enterrar dinero, capital, por seis o siete años en un proyecto se lo va a pensar más de una vez antes de hacerlo. Pero este proceso de normalización de la economía que se está llevando le está dando un marco de previsibilidad a la economía a largo plazo y esto va a hacer que paulatinamente vayan creciendo las inversiones.
Te cuento lo que nos pasó a nosotros en el banco. Empezamos el 2016 con una demanda de crédito que no era muy dinámica en el primer semestre pero que fue mejorando en el segundo semestre. Los proyectos avanzaban pero las empresas no se decidían a avanzar con la inversión. Pero ya a finales de año empezamos a ver que las empresas decidieron avanzar con sus proyectos y nosotros más que duplicamos nuestra cartera de créditos y este año sigue creciendo la demanda. El BICE tiene el termómetro de las expectativas de las empresas a largo plazo, porque el que invierte con nosotros lo hace a siete años de plazo y en ese sentido hemos visto que los proyectos de inversión en los últimos meses se empiezan a concretar.
-¿Pero la decisión del Banco Central de subir las tasas de interés, no afectan la inversión al encarecer el financiamiento?
El Banco Central está haciendo lo que dijo que iba a hacer. La forma en la que las empresas deciden su inversión se baja en un marco de previsibilidad económica. El Banco Central está haciendo política monetaria para tratar de mantener controlada a la inflación dentro de una banda establecida (plan de metas). El Banco Central en vez de retrasar los proyectos de inversión lo que está haciendo es impulsando a que la gente tengan un marco de previsibilidad sobre lo que va a pasar a futuro y actúe en consecuencia. Lo que está haciendo el Banco Central es actuar para bajar la inflación, que es lo que en definitiva más impacta en las decisiones de inversión de la gente.
-¿Qué proyectan desde el banco para Mendoza a lo largo de este año?
Mendoza es una plaza muy importante y vamos a seguir en esta tarea de difusión de las distintas líneas de crédito que tenemos. Vamos a volver seguramente pronto para lanzar tres nuevas líneas de crédito específicas para el sector del software, una línea para mujeres empresarias o empresas cuya mayoría accionaria esté en manos de mujeres, y para energías renovables como biomasa y biogás. Nuestro objetivo para 2017 es superar los $700 millones en créditos para inversión productiva, lo que implicaría un crecimiento de más del 95% en relación al 2016.