El primer trimestre de 2016 cerró con malas noticias para la vitivinicultura: se desplomaron las exportaciones de vinos, tanto en volumen como en facturación, y los despachos de vino al consumo interno. Sólo el mosto logró salir airoso en el mercado externo, mientras que a nivel país los espumantes crecieron 23% en ventas.
Con estos datos, la comercialización de vinos (ventas al mercado interno y exportaciones juntas) cierra el primer trimestre del 2016 con una caída acumulada del 8,40% interanual.
Según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), en el acumulado enero marzo los despachos de vino al mercado interno alcanzaron los 2,09 millones de hectolitros (hl.), esto es una baja del 6,8% en relación a igual período de 2015 (2,24 millones de hl.). En igual período, el volumen exportado de vinos alcanzó los 608.964 hl. lo que marca una caída del 16,2% contra el primer trimestre de 2015.
El mosto, en este período, sí logró crecer. Se exportaron 193.737 hl. Esto es un aumento del 10% contra el primer trimestre de 2015 (176.110 hl.).
Lo que sí ha crecido y mucho tiene que ver con la salida de excedentes del mercado. Los despachos de vinos a destilerías crecieron en el primer trimestre del 2016 un 191,11% interanual (salieron 38.456 hl.); mientras que los despachos a fábricas de vinagre subieron 65,36% (12.870 hl.).
En materia de exportaciones y analizando los datos de facturación, en dólares la exportación de vinos en el primer trimestre de 2016 cayó un 7,53% al totalizar ventas por U$S182,56 millones. En un año el negocio exportador del vino perdió ventas y mercado por U$S14,8 millones (ver cuadro).
-¿El enfriamiento de la economía y la inflación están afectando el negocio del vino?