Toyota presentó a nivel país el nuevo y renovado completamente SW4, la SUV de alta gama que se vende en la Argentina desde 1996 y se fabrica en el país desde 2005. En la oportunidad, Sitio Andino tuvo la oportunidad de dialogar con el presiente de la automotriz japonesa, Daniel Herrero, habló sobre las expectativas con el nuevo modelo, las medidas tomadas por el Gobierno, el dólar, las retenciones a las exportaciones y el posible cambio en el esquema de impuestos internos.
-¿Qué expectativas tiene con el lanzamiento de la nueva SW4?
-La verdad que son muy positivas porque se trata de un vehículo que ha mantenido el liderazgo por más de 10 años en su segmento y es un vehículo muy apreciado en toda Latinoamérica (desde Argentina, Toyota lo produce para toda la región). Obviamente estamos esperando que con algún cambio en los impuestos internos a partir del año que viene vuelvan los volúmenes normales de ventas en el mercado doméstico, por lo que tenemos todas las expectativas en este lanzamiento.
-La SW4 como la nueva Hilux son las primeras consecuencias de la decisión de Toyota de invertir U$S800 millones para ampliar su planta de producción en la Argentina. ¿Qué balance hacen de esta apuesta por la industria automotriz en el país?
-En realidad el proyecto de Toyota en Argentina siempre ha sido muy exitoso (en un año de caída como 2015, la marca logró patentar entre enero y noviembre 62.361 unidades, esto es un récord histórico para la marca y representa el 10% del mercado nacional de 0 km.) y esta inversión fue un poco ratificar el compromiso de Toyota con todos los argentinos; generamos mil nuevos puestos de trabajo y muy probablemente en 2016 se generen otros 300 empleos más.
-El nuevo gobierno ha liberado el cepo, abierto las importaciones para que las empresas puedan volver a producir y eliminado las retenciones. ¿Qué valoración hacen de estas medidas?
-Todas las medidas que se han tomado son positivas. Se ha terminado con el tema de las retenciones para las exportaciones, lo que para nosotros es una noticia muy buena ya que exportamos más del 80% de todo lo que producimos en la planta de Zarate en Provincia de Buenos Aires. Por todo eso desde Toyota ratificamos la voluntad de seguir creciendo. Con estas medidas y si se modifica lo de los impuestos internos (a los vehículos de alta gama) vamos por un buen camino y a las empresas nos va a permitir seguir generando puestos de trabajo. La industria tiene potencial no sólo para Argentina sino para toda América Latina.
-¿Confían en que el nuevo gobierno eliminará los impuestos a los autos de alta gama?
-No sé si eliminarlos pero sí retrotraerlos a los niveles de 2011, lo que implicaría para Toyota volver de las 500 unidades de la SW5 vendidas en 2015 a las 3.500 a 4.000 vendidas en 2011.
El impuesto interno para los autos de alta gama, grava hasta el 31 de diciembre de 2015 los autos de fabricación nacional con un precio superior a los $278.000 con una tasa del 30%. Una reducción o eliminación de este impuesto, además de eliminar distorsiones de mercado, fomentaría la producción de autos de alta gama en el país.
En el caso de la SW4, la nueva SUV de Toyota arranca con un precio de fábrica de $883.400 al 31 de diciembre, esto incluye el pago de una alícuota del impuesto a los autos de alta gama del 30%.