Claudio Fernández, el científico estrella que salió de la pobreza
Trabajó en los institutos más prestigiosos del mundo y retornó al país a seguir sus estudios, gracias al programa Raíces.
Foto: Axel Lloret
En la Villa Soldati, o sos jugador o no
sos nada. Eso nos hicieron sentir siempre cuando éramos chiquitos, recuerda
Claudio Fernández, un científico que ha
trabajado en los mejores laboratorios e institutos del mundo, y quien decidió
regresar al país para desempeñarse en el Consejo Nacional de Investigaciones
Científicas y Técnicas (CONICET), con el objetivo de devolverle al país todo
lo que me dio.
Yo lo que logré se lo debo a mi madre. Fue
ella quien me motivó con todo su esfuerzo, comprándome revistas o mandándome a
la escuela, a que me dedicara al estudio, explicó Fernández, quien agregó que ella "canalizó su frustración de no haber podido estudiar, en sus hijos, quienes recibimos lo que estuvo a sus alcances".
Fernández estuvo en la provincia para
acompañar al precandidato a intendente por Godoy Cruz, Lucas Ilardo (FPV), en
su cierre de campaña, en el cual brindó una charla motivacional a partir de su
historia de vida.
En los estudios de Medios Andinos, el
científico relató su paso por países del primer mundo y su posterior regreso al
país, en el cual fue repatriado por el programa Raíces, por el cual más de
1.200 profesionales han vuelto a Argentina a proseguir con sus estudios.
Asimismo, indicó que además de continuar
sus trabajos de resonancia magnética nuclear, aplicada en proteínas, integra el
programa del que fue uno de sus fundadores- País Ciencia, la plataforma
integrada por científicos que realizan charlas en barrios y escuelas para
motivar a los jóvenes a interesarse por la ciencia y la tecnología.
En este marco, Fernández contó que se
siente como un pez en el agua, ya que como puede realizar conferencias frente
a científicos reconocidos a nivel mundial, también puede sentarse a charlar con
los chicos de los barrios porque es normal para mi, que vengo de un estrato
social muy humilde.
Con respecto a esta herramienta, el
científico afirmó contento que hay muchos chicos que se han interesado con la
propuesta y que tienen las ganas de participar en el mundo de la ciencia. El
talento esta a la vuelta de la esquina. Las mentes brillantes están ahí,
expresó el científico del CONICET.
Los pibes no son el futuro, son el
presente y deben ser incluidos por el Estado, porque cada vez que perdemos una
vocación, perdemos un pedacito de futuro. Además, en el futuro sí o sí vamos
a necesitar mas físicos, astrónomos e
ingenieros, entre otros ¿De donde los vamos a sacar?, se preguntó.