El Real se deprecia cerca de 1,5% y ya pasa los R$4 por dólar. De esta manera, la divisa brasilera se ubica en mínimos históricos, no vistos desde la creación del Plan Real en 1994, frente a la renovada preocupación del mercado por la crisis política y económica del país. En lo que va del año, ya perdió un 33%.
-¿Qué impacto tiene la devaluación del Real en la economía de Argentina?
-El comercio con Brasil está muy administrado, más considerando las regulaciones de los últimos años. Puntualmente, hablamos de autos, autopartes, dentro de todo un régimen, por lo cual su impacto tarda un poco más de tiempo en reflejarse.
Que el Real haya pasado de R$3,7 a R$4 por dólar, no cambia mucho la ecuación al importador o exportador. Lo que sí lo hace es el registro desde hace un año, porque pasó de R$2,9 a R$4. Eso es lo que más preocupa y viene pasando desde que Brasil perdió el grado de inversión, que fue un hecho que estaba descontado por el mercado y no fue una sorpresa.
-¿Cómo definiría la situación de Brasil hoy?
-Brasil enfrenta una situación económica y políticamente compleja, sin ser crítica. Y aquí, lo que más dudas genera es la capacidad de las autoridades de reaccionar correctamente ante los desafíos.
No porque dude sobre la dirección de la política económica que se está tomando, que es la correcta, sino por saber si el gobierno podrá implementar estas medidas efectivamente. Eso lo más relevante.
Los procesos de consolidación fiscal y ajustes son difíciles si se combinan con situaciones recesivas y eso es lo que estamos viendo ahora. Además de que el contexto para los emergentes hoy es más desafiante por el precio de los commodities, la desaceleración de China, etc.
Con este escenario de fondo, sobrará la volatilidad y en este sentido, las noticias negativas influirán. Es la lógica del mercado.
-¿Piensa que seguirá la devaluación del Real?
-Es difícil pronosticarlo. Ha llegado a un nivel que luce -sin ser excesivo o caro- importante. Veo menos chances de que se siga depreciando como vino sucediendo, pero hay que ver qué pasará en la economía brasilera en caso de que el gobierno no lograra implementar el ajuste, por ejemplo.
-¿En este contexto, Argentina debería devaluar?
-No es que Argentina tenga que devaluar. Lo que hay que poner primero es el caballo delante del carro. Uno anticipa o habla de una posible corrección cambiaria, porque son las políticas macro implementadas en los últimos ocho años las que generan esto.
Particularmente si nos remontamos a 2011, fue ahí que como no se hicieron las correcciones que hubieran sido menos importantes, surgió el cepo y justamente, las políticas que se están implementando ahora, son las que presionan sobre el tipo de cambio.
El tipo de cambio está desalineado, se mire por donde se mire. Cualquier medida que se tome para intentar estimar cuán desaliñado esta, lo demuestra. La evidencia más casera es ver cómo la gente planifica las vacaciones o lo que sucede con el dólar ahorro. Un dolar (oficial) a $9,5 es barato.
Pero si el gobierno no cambia el marco de política macroeconómica, las presiones sobre el tipo de cambio van a seguir estando y si no las quiere corregir, vendrán más controles, etc.
No obstante, devaluar solamente, no soluciona nada. La magnitud de la corrección necesaria es la consecuencia de la política que se implementó. Si no se hace nada y sólo se devalúa, será lo mismo que en 2014.
Depreciación
El real profundizaba su caída hoy cotizado en 4,057 unidades por dólar (-0,07%) y anotaba un nuevo mínimo histórico, golpeado por la crisis política y la recesión económica en Brasil.
La moneda había iniciado la jornada con una leve valorización de 0,87% hacia las 12H40 GMT, pero rápidamente volvió a perder terreno para anotar nuevos mínimos.
El real cruzó el martes la barrera de los 4 reales y se derrumbó al cierre a los 4,054 por billete verde, su menor valor desde que entró en circulación en 1994. Brasil, séptima economía mundial, enfrenta un complejo escenario donde se mezclan recesión económica, elevada inflación y alza del desempleo.
La popularidad del gobierno de Dilma Rousseff está por el suelo y eso le resta fuerza para aprobar un crucial plan de austeridad fiscal en un Congreso que da muestras de rebeldía. Hace dos semanas Brasil perdió además el grado de inversión a manos de la agencia internacional S&P, mientras el mercado y analistas esperan nuevas rebajas de parte de otras agencias de calificación.
El gobierno revisó el martes de noche nuevamente a la baja la estimación del PIB para este año, y ahora cree que la contracción llegará a 2,44%, en vez del 1,49% estimado anteriormente. La Bolsa de Sao Paulo, por su parte, se mantenía casi estable en la apertura (-0,09%) con su principal indicador, el Ibovespa, ubicado en los 46.221 puntos. Fuente: Portfolio Personal y NA