La OCDE recortó este miércoles sus previsiones de crecimiento mundial en 2015 y 2016 y alertó sobre el fuerte retroceso de la economía brasileña y sobre las incertidumbres en China.
La OCDE recortó este miércoles sus previsiones de crecimiento mundial en 2015 y 2016 y alertó sobre el fuerte retroceso de la economía brasileña y sobre las incertidumbres en China.
La OCDE, que ya en junio había rebajado sus expectativas de crecimiento global, prevé ahora que el PIB mundial aumente un 3% en 2015 y un 3,6% en 2016, frente a 3,1% y 3,8% en su informe anterior.
Las perspectivas de crecimiento económico mundial se han ensombrecido respecto a hace unos pocos meses, pero Estados Unidos se está comportando lo suficientemente bien como para que su banco central proceda a su primera subida de tasas de interés desde la crisis financiera, dijo el miércoles la OCDE.
La economía mundial se encamina a crecer un 3,0 por ciento este año y un 3,6 por ciento el próximo, dijo la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) con sede en París en su revisión de las previsiones para las principales economías.
La entidad redujo sus estimaciones del 3,8 por ciento en junio al 3,1 por ciento actual, citando fundamentalmente una ralentización en las economías de mercados emergentes como China y Brasil.
"Las perspectivas de crecimiento mundial se han debilitado ligeramente y se han vuelto menos claras en los últimos meses", dijo la economista jefe de la OCDE, Catherine Mann, a Reuters en una entrevista.
Estados Unidos siguió siendo la nota brillante. La OCDE elevó sus perspectivas de crecimiento este año al 2,4 por cinto desde el 2 por ciento en junio. No obstante, rebajó su previsión para el 2016 al 2,6 desde el 2,8 por ciento previo.
La OCDE vio más argumentos a favor de que la Reserva Federal suba las tasas de interés cuando se reúna esta semana.
"Subir las tasas de interés ahora eliminaría la incertidumbre de los mercados", dijo Mann.
Respecto a la zona euro, las previsiones fueron las más positivas en cuatro años. Se prevé un crecimiento del 1,6 por ciento este año y un 1,9 el próximo.
Austeridad y oposición
La propuesta del gobierno brasileño de recortar el gasto público y aumentar impuestos probablemente no será aprobada en el Congreso, dijo el martes una prominente firma de evaluación de riesgo político.
El Grupo Eurasia indicó en un comunicado que los legisladores probablemente rechazarán la mayoría de las medidas propuestas, "impulsando al gobierno a buscar otras fuentes de ingreso que no requieran aprobación legislativa".
El ministro de finanzas Joaquim Levy anunció el lunes reducciones de gastos por casi 7.000 millones de dólares y medidas para aumentar la recaudación fiscal en unos 10.000 millones de dólares a fin de equilibrar las finanzas públicas y recuperar el apoyo de los inversionistas y la comunidad empresarial.
Las medidas también tienen el objetivo de cubrir un déficit de 8.000 millones de dólares en el presupuesto del 2016.
Joaquim Levy dijo que los recortes incluirán proyectos de infraestructura a gran escala que en un inicio tenían el objetivo de estimular la economía ahora parada del gigante de Sudamérica. Otros ahorros llegarán de recortes de empleados dentro del equipo de ministros del gabinete, además de otras reducciones en el inflado sector público de Brasil.
La economía brasileña está en recesión y los infortunios económicos han contribuido al descenso en las encuestas de popularidad de la presidenta Dilma Rousseff, que se ha reducido a un solo dígito.
El gobierno quiere reanudar el cobro de un impuesto a las transacciones financieras para generar 8.300 millones de dólares al año que Eduardo Cunha, presidente de la cámara baja, considera no será aprobado.
"Estoy en contra de él y considero que es poco probable que sea aprobado aquí", le comentó a la prensa.
En 2007, el impuesto a las transacciones financieras, mejor conocido por sus siglas en portugués CPMF, fue derogado, e intentos subsecuentes por reinstaurarlo a través de una enmienda constitucional han fallado. El impuesto consistía de un cobro de 0,38% en casi todas las transacciones financieras. El nuevo CPMF sería del 0,20%.
"La estrategia del gobierno de depender tanto del Congreso, tanto para aumentar los impuestos como reducir los costos, nos parece problemático", dijo en una declaración Eurasia. "Es probable que se rechacen la mayor parte de los ahorros adicionales y ganancias que requieren aprobación del Congreso, y que sólo una porción sean aprobadas, y eso sólo después de ser diluidas".
Levy agregó que el gobierno quiere retrasar el aumento a los salarios de funcionarios públicos, eliminar ciertos beneficios del retiro e instaurar un tope salarial para trabajadores del sector público, medidas que Eurasia pronostica se enfrentarán a resistencia en el Congreso.
Las dos confederaciones de sindicatos más grandes del país criticaron las medidas.
El Sindicato de Trabajadores del Centro publicó en su portal de internet que las medidas van en contra de "las necesidades de los trabajadores y todo el país, ya que obstaculizan la actividad económica y reducen el gasto de programas sociales en un momento en que la recesión afecta a todos".
La Fuerza Sindical dijo que el gobierno "continúa cediendo a los intereses del banco y especuladores, y da la espalda a los trabajadores". Fuente: AFP, Reuters y AP

