18 de abril de 2026
{}
Economía

Credicoop, 36 años manteniendo la tradición cooperativa

Por Marcelo López Álvarez

La historia es prodiga en sociedades organizadas, en solidaridad. Durante muchos años esas cajas de crédito que tenían sus antecedentes desde las primera década del 1900, se esparcieron no solo por los barrios de la Capital y Gran Buenos Aires y por los pueblos del interior del país.

Ese lento pero sostenido crecimiento se destacaba por mezclar características cooperativas y mutuales. Funcionaban con capital propio, muchas veces con formas inorgánicas de ahorro y cubrían las necesidades de la actividad artesanal y comercial en las ciudades y de los arrendatarios y colonos rurales. Además tenían fuerte participación en desarrollo social y cultural de los pueblos financiando bibliotecas, escuelas, clubes e instituciones comunitarias.

En la década del cuarenta las Cajas de Crédito fueron un reflejo del comienzo de la industrialización argentina comenzaron a reflejar el desarrollo industrial diversificando de los sectores atendidos. Sobrevivieron al golpe del 55 y en la década del 60 con la creación del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos encontraron representación orgánica y crecieron exponencialmente de poco más de 100 a casi milo cubriendo casi todo el país.

Así fue hasta el golpe de 1976, cuando la Argentina entró en su etapa más oscura social, política y económica, el modelo de las Cajas no cerraba con el modelo económico dictatorial, y comenzaron a sufrir el ataque feroz que se terminó de consumar con la Ley de entidades financieras que redacto José Alfredo Martínez de Hoz, que dictaminaba su cierre y desaparición.

Quizás aquel momento fue el primer hito de una lucha de resistencia contra la dictadura militar cuando está recién comenzaba y con una amplia movilización cooperativa se logró que en vez de cerrarlas se les permitiera transformarse en Bancos por si solas o fusionándose entre varias.

Ese es el origen del nacimiento del que hoy es el Banco Cooperativo más grande del país y tercia fuertemente entre la banca pública y privada.

Miguel Santandreu, gerente regional del banco, asegura que “como banco hemos dejado de tener aquella visión de las cajas cooperativas”, para él la diferencia entre el concepto de banco cooperativo con la banca privada es que “las tarifas y comisiones y el spread financiero son las más bajas del sistema privado, es un valor intangible hacia el asociado. Nosotros lo definimos como rentabilidad mínima necesaria, esa rentabilidad que en cualquier otro banco iría a manos de sus dueños, aquí no. Se comparte de otra forma devolviéndose al asociado en menores costos y servicios”.

Santandreu destaca la vocación del banco en las 19 provincias donde opera “que lo se capta en el lugar se presta en lugar, obviamente no es lineal pero fundamentalmente nuestra cartera de crédito está mucho más desarrollada en el interior del país que en Buenos Aires y Gran Buenos Aires, exactamente al contrario de lo que pasa con la banca privada e internacional donde la concentración del crédito y depósitos el 60 por ciento está en Capital Federal y Gran Buenos Aires. En nuestro caso por ejemplo en Mendoza si restamos el encaje de los depósitos estamos prestando más del 100 por ciento de lo que captamos”.

El Credicoop, remarca el gerente regional, tiene una amplia cartera de clientes, “en Mendoza atendemos a no menos de diez mil pymes de todos los sectores de la economía provincial. Nuestra esencia es esa casi el 70% de nuestra prestación crediticia también va a ese sector”.

LO QUE SE LEE AHORA
Dólar hoy y dólar blue en Mendoza: a cuánto cotiza este sábado 18 de abril de 2026

Las Más Leídas

Terminal de Ómnibus de Mendoza: el plan para disfrutar de marcas líderes sin tener que viajar.
Matías Sicre, acusado por un nuevo hecho de agresión en Tunuyán.
Preocupación en la comunidad educativa de la Provincia de Mendoza. 
El supuesto ladrón terminó internado en el hospital Metraux de Maipú. 
El radicalismo afina el lápiz en la previa de la asamblea legislativa.