El nuevo jefe del Gobierno italiano recibió un fuerte espaldarazo esta semana. |
Si se desgrana la imagen positiva de Monti por electores, se obtienen otros datos. Los simpatizantes del Partido Democratico (PD) apoyan a Monti en un 90%, mientras que los votantes de la derechista Liga Norte o los de la agrupación de izquierdas Movimiento 5 Estrellas lo respaldan en menos de un 60%.
Según La Repubblica, el nacimiento de este Gobierno ha reconciliado a los ciudadanos con la clase política. Berlusconi, por otra parte, parece haber caído en el olvido. Sólo el 22% de los italianos cree que el ex primer ministro estará presente en la política italiana por mucho tiempo, mientras que el año pasado eran el doble los que afirmaban esta idea.
La confianza en los partidos, por otra parte, se mantiene en el 5%. El 80% de los italianos cree justa la supuesta exclusión de políticos dentro del Gobierno de Monti, aunque no parece tomarse en cuenta que algunos ministros, como Corrado Passera, a cargo de la cartera de Desarrollo Económico e Infraestructura, provienen de la banca, dado que por ejemplo Passera era hasta ahora jefe directivo del banco Intesa San Paolo.
El recelo que provocó Passera tuvo su justificación por parte de Monti. "He considerado su historia como una importante premisa y promesa de una actividad productiva sin que en sus funciones haya posibles obstáculos ligados a su actividad pasada", afirmó para desechar la idea de que haya un conflicto entre la carrera empresarial de Passera y su puesto actual en el Gobierno.
No obstante, dos de cada tres italianos creen que el Gobierno no es ni de derecha ni de izquierdas, que no tiene color político. Y esta idea es la que explica en gran parte el multitudinario apoyo a un primer ministro que apenas lleva unos días en el cargo.
Fuente: Infobae.

