La Legislatura provincial comenzó, con un debate firme e intenso, a estudiar los proyectos mineros Cerro Amarillo y Hierro Indio, los cuales quieren buscar riquezas bajo el suelo de Malargüe. La discusión se realizó en el marco de protestas a favor y en contra de la actividad. Y en el medio de todo esto una senadora oficialista realizó una declaración poco afortunada que le valió críticas. Que nos dejen contaminar un poquito, dijo Silvia Calvi, del PJ.
El motivo que convocó a los senadores fue el estudio de las declaraciones de impacto ambiental de las exploraciones mineras. Es que si bien algunos legisladores y manifestantes intentaron realizar un análisis general de la actividad minera en Mendoza, los funcionarios se apuraron en aclarar que el permiso que se busca aprobar es sólo de exploración.
Sucede que tanto Cerro Amarillo como Hierro Indio, teniendo en cuenta lo que marca la legislación vigente, necesitan el permiso de la Legislatura para poder explorar la zona de Malargüe. Si la Casa de las leyes da el visto bueno y se encuentran riquezas bajo el suelo, entonces será la misma institución legislativa la que deberá aprobar la extracción en un futuro.
En cuanto al debate desde el oficialismo intentaron mostrar en todo momento los beneficios económicos que la minería causaría para el departamento y dejaron en claro que no se contaminaría la zona ni se incumpliría la ley 7.722. En el radicalismo, en tanto, también celebrar el debate, pero criticaron la falta de información y pidieron por la visita de otras autoridades.
Sucede que Cerro Amarillo, puntualmente, se encuentra ubicado en plena cordillera de Los Andes en una zona que podría tener glaciares. Por eso, lo que trabó la discusión e impidió avanzar en la aprobación de las declaraciones de impacto ambiental fue la falta de autoridades de IANIGLA (Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales) e Irrigación, quienes fueron citados para la próxima semana.
En tanto, desde el Frente de Izquierda se quejaron de que no se realizó una audiencia pública en Malargüe antes de realizar la declaración de impacto ambiental y dudaron de que uno de los proyectos mineros vaya a cumplir con la ley 7.722. Puntualmente dicen que Cerro Amarillo, que oficialmente buscará cobre, también tiene al oro como objetivo.
Cabe recordar que el debate legislativo, que seguirá la próxima semana, se realizó entre dos manifestaciones: una a favor de la minería, realizada por el sindicato AOMA, y otra en contra, realizada por la asamblea por los bienes comunes de Malargüe.
De esta forma, según se pudo observar en el debate y las discusiones el proyecto minero Hierro Indio ya tiene el camino allanado y no hay mayores críticas ni prejuicios para que comienza a explorar en busca de hierro. Distinto es el caso de Cerro Amarillo, que todavía debe sobrepasar algunas críticas de ambientalistas y legisladores para poder operar.
Declaraciones poco afortunadas de una legisladora kirchnerista.
Más allá de que el debate minero fue rico y se realizó bajo un marco de respeto entre las diferentes opiniones, un hecho marcó la discusión y generó importantes críticas.
Sucede que la senadora Silvia Calvi, quien vive en Malargüe, realizó una declaración más que polémica que dejó a todos con la boca abierta. Que nos dejen contaminar un poquito, dijo la legisladora.
Más allá de la gravedad de las palabras de Calvi, es bueno destacar que la mujer estaba quejándose contra los organismos que ponen palos en las ruedas del desarrollo minero y su declaración completa fue: Que nos dejen contaminar un poquito y luego vean cómo actúan los ministerios del Estado. No se opongan sólo por oponerse.
Hasta el propio ministro de Energía, Marcos Zandomeni, que fue quien defendió los proyectos por parte del Ejecutivo, tuvo que salir a defender a la senadora: Estaba muy nerviosa, tal vez dijo algo que no quería decir o se expresó mal, puntualizó.