Muammar Khadafi no quería darse por vencido por completo, por lo que se comunicó con el gobierno de David Cameron para intentar permanecer en Libia al menos con un rol representativo, como el de la Reina de Inglaterra, de acuerdo con el diario The Guardian.
El contacto entre el coronel libio y las autoridades del Ministerio de Exteriores británico tuvo lugar durante mayo, cuando Khadafi entendió que el avance de los rebeldes era infrenable.
Sería como la Reina de Inglaterra, así lo habían pensado. Estaban dispuestos a aceptar incluso que fuera sólo un cargo meramente representativo, un presidente sin poderes. Pero los rebeldes no estaban por la labor, claro, aseguró uno de los funcionarios que mantuvo el diálogo con el jefe del régimen libio.
Ayer, las fuerzas armadas rebeldes, que asediaban la ciudad de Sirte, a 360 kilómetros al este de Trípoli, tomaron el control total del barrio de Abou Hadi, donde nació Khadafi.
Los rebeldes cercaron este objetivo, situado en la periferia de Sirte, durante tres días, aunque tuvieron que hacer frente a una resistencia enconada por parte de las fuerzas fieles al régimen.
Tras 72 horas de violentos combates que provocaron numerosos muertos y heridos en las dos partes, los insurgentes consiguieron el control sobre el enclave e hicieron replegarse hacia el centro de la ciudad a los khadafistas. Además, los combatientes rebeldes recuperaron una importante cantidad de armas y capturaron a más de 20 defensores del régimen.
Las fuerzas de las nuevas autoridades libias decidieron suspender sus bombardeos sobre la ciudad de Sirte para permitir a la población civil abandonar los lugares donde se sigue.
En los últimos días, los insurgentes utilizaron carros de combate y cañones de largo alcance para golpear las posiciones khadafistas mientras que los aviones aliados seguían bombardeando las zonas.
Hoy, tras numerosos ataques los rebeldes capturaron a Khadafi y le dieron muerte.