Vendimia 2026: Trabajadores de viña y bodega paran este viernes por sus salarios
Se rompió la paritaria 2026 tras rechazar la oferta salarial empresaria y convocó a un paro nacional en defensa del poder adquisitivo en plena Vendimia 2026
La negociación salarial de la vitivinicultura argentina ingresó en una fase de abierta confrontación en plena Fiesta Nacional de la Vendimia, luego de que la Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (FOEVA) decidiera romper formalmente la paritaria 2026 tras rechazar la propuesta presentada por las cámaras empresariales. La decisión fue adoptada luego de la última audiencia realizada en la ciudad de Mendoza ante la Secretaría de Trabajo de la Nación, y derivó en la convocatoria a un paro sin asistencia a los lugares de trabajo para el mañana viernes cuando comienza el calendario oficial de la fiesta.
El conflicto se origina en la oferta salarial presentada por el sector empresario durante la negociación. Según consta en el acta de la reunión, las cámaras propusieron para el sector bodega un incremento del 1% mensual durante seis meses, mientras que para el sector viña el aumento ofrecido fue del 0,5% mensual en el mismo período. La propuesta fue rechazada de plano por la conducción sindical, que la calificó de insuficiente frente al contexto económico vigente.
Desde el gremio no ocultaron su malestar. Daniel Romero, secretario de Prensa de FOEVA, sostuvo que el ofrecimiento empresario resulta “inadmisible” en el marco de la discusión salarial actual y cuestionó con dureza los porcentajes propuestos. “La propuesta además de ser insuficiente ha sido miserable frente al contexto económico actual”, afirmó el dirigente al referirse a los términos planteados por las cámaras vitivinícolas.
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Los trabajadores de viñas y bodegas convocaron el paro este viernes en el comienzo de la Fiesta Nacional de la Vendimia
Libertad de acción y medida de fuerza
La decisión de romper la negociación no fue improvisada. El conflicto fue analizado en el Plenario de Secretarios Generales de FOEVA, realizado el 26 de febrero y ratificado posteriormente el 3 de marzo. En ese ámbito, los representantes sindicales resolvieron declararse en libertad de acción, un paso previo que habilita la adopción de medidas de fuerza en caso de no registrarse avances en la negociación.
Como primera acción concreta, la federación convocó a un paro nacional sin asistencia a los lugares de trabajo, con el objetivo de presionar por una nueva propuesta salarial que contemple la pérdida del poder adquisitivo que atraviesan los trabajadores del sector.
La medida podría tener impacto en bodegas y viñas de las principales provincias productoras, ya que FOEVA nuclea a trabajadores vitivinícolas de todo el país. Mendoza y San Juan, donde se concentra el núcleo productivo de la industria, aparecen como los territorios donde el paro podría sentirse con mayor intensidad, en un momento particularmente sensible del calendario vitivinícola.
La disputa por el diagnóstico del sector
Más allá de la discusión estrictamente salarial, el conflicto también expone una diferencia de diagnóstico entre el sector empresario y la conducción sindical respecto del momento que atraviesa la actividad.
Desde FOEVA sostienen que el argumento de una crisis profunda en la vitivinicultura suele reaparecer en cada instancia de negociación paritaria. Según el gremio, esa narrativa busca condicionar los reclamos salariales y limitar las demandas de recomposición del ingreso de los trabajadores.
Romero explicó que la dirigencia sindical no desconoce las dificultades que enfrenta la industria, pero cuestionó que ese escenario sea utilizado como argumento central para restringir las mejoras salariales. “Desde principio de año el sector empresario quiere instalar la idea de una crisis profunda en la actividad. Nosotros entendemos que hay dificultades, pero no aceptamos que se utilice ese argumento para condicionar la discusión paritaria y de cosecha”, señaló el dirigente.
En esa misma línea, desde la conducción nacional de la federación advirtieron que los discursos alarmistas suelen coincidir con el inicio de las negociaciones salariales. A su juicio, el objetivo sería justificar la ausencia de aumentos significativos en un contexto de inflación persistente.
“Cuando se habla livianamente de crisis, lo que muchas veces se busca es justificar la falta de voluntad para pagar salarios dignos a los trabajadores y trabajadoras del sector”, señalaron desde el gremio.
Foeva
Daniel Romero, secretario de Prensa de Foeva
Un conflicto abierto en plena vendimia
La ruptura de la paritaria introduce un nuevo foco de tensión en la industria vitivinícola en un momento particularmente delicado. La discusión se desarrolla en plena temporada de cosecha y en la antesala de las celebraciones vendimiales, cuando la actividad alcanza uno de sus picos anuales.
En ese contexto, el paro convocado por FOEVA abre un escenario de incertidumbre para el sector productivo, que deberá evaluar los pasos a seguir en una negociación que, por el momento, parece lejos de encontrar un punto de acuerdo. Mientras tanto, la disputa salarial refleja las tensiones estructurales que atraviesan a una de las economías regionales más emblemáticas del país.