Mendoza es desde hoy la primera provincia argentina en poner en marcha la Exportación Monitoreada de forma remota, un sistema clave promovido por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) a través de la Aduana.
Mendoza inicia la exportación monitoreada remota desde planta, un avance que reduce costos, facilita a pymes y fortalece la competitividad de los productores.
Mendoza es desde hoy la primera provincia argentina en poner en marcha la Exportación Monitoreada de forma remota, un sistema clave promovido por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) a través de la Aduana.
La nueva experiencia, que es un avance del sistema de Exportación en Planta, permite a las empresas operar sus cargas de exportación directamente desde sus plantas con el objetivo central de reducir los costos logísticos, acortar significativamente los tiempos de trámite y fortalecer la competitividad de la producción nacional.
El acto de lanzamiento de la prueba piloto de la actualización del sistema fue encabezado por el Gobernador Alfredo Cornejo, Juan Pazo, director ejecutivo de ARCA; Lisandro Catalán, ministro del Interior; Andrés Velis, titular de la Aduana; y Pablo Lavigne, secretario de Coordinación Productiva del Ministerio de Economía.
El Gobernador Cornejo enfatizó que el arranque de esta prueba piloto en Mendoza es una muestra de la colaboración efectiva con el Gobierno nacional, resaltando la posición de la provincia como "una referencia exportadora". Afirmó que cuando la balanza comercial del país experimenta mejoras, dicha evolución se refleja directamente en el sistema productivo mendocino, impactando no solo a los exportadores directos, sino a toda la cadena de valor asociada.
El corazón de este nuevo esquema reside en la sustitución de la presencia física del servicio aduanero por el monitoreo remoto. Los exportadores que cumplan con los requisitos, específicamente aquellos con más de dos años de antigüedad, podrán utilizar el Circuito Cerrado de Televisión (CCTV) para llevar a cabo la verificación.
Juan Pazo, director de ARCA, señaló que esta iniciativa se inscribe dentro de un amplio proceso de modernización, simplificación y búsqueda de competitividad impulsado por el Gobierno. Pazo identificó dos ventajas fundamentales: la facilitación del comercio exterior y la incorporación de tecnología aplicada al control aduanero.
Por su parte, Pablo Lavigne destacó la naturaleza transformadora de la medida, catalogándola como un "cambio estructural" en la metodología de exportación desde el interior del país. Las verificaciones y trámites que anteriormente implicaban traslados, costos operativos y demoras, ahora podrán realizarse con cámaras de monitoreo y una trazabilidad digital completa, lo que representa el primer paso hacia una conexión "absoluta y segura" de las exportaciones argentinas.
Cornejo subrayó que el programa está diseñado para eliminar restricciones y barreras, lo que facilitará que muchas más pequeñas y medianas empresas (pymes) mendocinas puedan acceder al mercado exterior, consolidando un "camino de crecimiento genuino". La primera prueba piloto comenzará con dos empresas exportadoras en Mendoza, para luego extenderse de forma progresiva a 12 plantas ubicadas en seis provincias clave: Mendoza, Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, Misiones y Chubut.
Lavigne hizo hincapié en la importancia de que las pymes puedan acceder a este sistema directamente desde los parques industriales. De hecho, programas como EXPL, junto a iniciativas previas como Exporta Simple, están dirigidos a eliminar barreras y facilitar el acceso de las pymes al comercio internacional.
Este avance hacia un modelo de gestión más ágil y digital se alinea con estándares internacionales de control y facilitación del comercio, generando condiciones favorables para que una mayor cantidad de empresas argentinas puedan insertarse con éxito en el mercado global.
Para comprender la magnitud de la simplificación, es esencial recordar el contexto normativo previo. Históricamente, se operaba con una Resolución del 2001, que resultaba poco exigente y fácil de cumplir, lo que derivó en alrededor de tres mil plantas habilitadas. Esta fue derogada en 2010 y reemplazada por otra que estableció estándares rigurosos que se volvieron "prácticamente inalcanzables o incumplibles" para las pymes.
Tras negociaciones entre la Dirección General de Aduanas y diversas Cámaras de exportadores e importadores, la normativa se flexibilizó mediante la Resolución N.° 3125 del 2011, que modificó la anterior para hacer más accesible el estándar tecnológico y contemplar requisitos económicos y situaciones particulares.
Bajo la normativa vigente, una "Planta" se considera todo predio que el exportador tenga derecho a usar de forma exclusiva, ubicado en la misma Jurisdicción Aduanera donde se desarrolla la actividad económica, y que cumpla con requisitos detallados, incluyendo dimensiones adecuadas, accesos aptos, delimitación del lugar de carga, y equipamiento específico como instrumentos de medición (básculas/balanzas) habilitados y oficinas con mobiliario para el Servicio Aduanero. El nuevo esquema digital se apoyará en estas estructuras preexistentes, pero con un control modernizado por transmisión en directo de video y tecnología de punta.
El Ministro Catalán vinculó esta modernización aduanera con la visión federal de infraestructura, destacando los planes de desarrollo y modernización de puestos de frontera, y mencionando el reinicio inminente del tramo de la Ruta 40 en Mendoza, vital para mejorar la conectividad y competitividad del país.

